Con internet, se rompe el monopolio de los medios

Este artículo tiene 16 años de antigüedad

En sus inicios, el escritor Gabriel García Márquez ejerció el periodismo en el periódico El Heraldo, donde Gustavo Bell Lemus es el actual director.

En una ocasión, “Gabo” le dijo a Bell Lemus que él veía que el mundo está comiendo al periodismo.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

“El dice que le da la sensación de que el mundo se le está escapando al periodismo. Lo cual es una crítica de fondo al periodismo”, reflexiona.

“El decía: ‘El periodismo antes captaba más el palpitar, el desenvolvimiento del mundo’. El tiene la sensación de que el periodismo se está quedando rezagado frente al mundo contemporáneo. De ahí se remite mi preocupación de formación del periodista que tiene que tener una visión muy clara del contexto del mundo contemporáneo para no perderle el ritmo”, agrega.

En su análisis, Bell Lemus refiere que la dictadura de la imagen se ha impuesto en estos tiempos. “Por supuesto que una imagen vale más que mil palabras, pero es que una imagen no se entiende si no hay mil palabras detrás”, refiere.

En el 2006, por su labor periodística, Bell Lemus fue amenazado de muerte. “Me enviaron un sufragio con un bistón de explosivo. Me advertían que dejara de tocar ciertos asuntos, si no, la próxima vez me iban a mandar el explosivo y no solamente a mí, sino también a dos columnistas del diario El Heraldo”, recuerda.

Su compromiso con la verdad es más fuerte, por lo que sigue aferrado a su profesión de historiador, docente y periodista.

Invitado a la Libroferia Asunción 2009, el ex vicepresidente de Colombia disertó sobre los 27 años del discurso “La soledad de América Latina”, que diera García Márquez en Estocolmo cuando recibió el Nobel de Literatura en 1982. También brindó una charla en la Universidad del Norte sobre “El periodismo en tiempos de crisis”, cuyas ideas exponemos en esta nota.

Replanteamientos

- ¿Cómo logra el periodismo sobrevivir en tiempos de crisis?

-La crisis económica terminó agudizando la crisis que venían sufriendo los medios de comunicación tradicionales en la medida en que han ido surgiendo en los últimos años, gracias a las revoluciones tecnológicas, unos medios de comunicaciones alternativos.

Lo que le ha planteado el mayor reto a los medios de comunicación tradicionales definitivamente es la internet, porque con la internet se rompe el monopolio de la trasmisión de la información que tenían los medios de comunicación tradicionales.

Ahora cualquier persona a través de la internet puede emitir su versión de los hechos. Eso necesariamente le está implicando a los medios de comunicación replantearse la manera de cómo venimos haciendo tradicionalmente periodismo.

- Sobre todo el periodismo impreso.

-Es mucho más agudo, porque las limitaciones son mayores. Lo que va a requerir un gran esfuerzo de imaginación.

Los periódicos tienen que repensarse nuevamente para ver cómo van a poderle seguir el ritmo al mundo que está tan cambiante y por otro lado seguir siendo una alternativa válida en medio de tantas alternativas que está ofreciendo hoy la revolución tecnológica.

Pero soy razonablemente optimista en que los periódicos van a seguir por lo menos en el horizonte de nuestras vidas y van a seguir aportando mucho, porque el periódico tiene la ventaja frente a otros medios, porque permite análisis más serenos, más tranquilos, más desapasionados. Creo es el elemento vital y la diferencia específica que tiene el periódico frente a los otros medios.

- ¿Y cómo entender ese mundo?

-Se necesitan tener muchos elementos de juicio, lo cual implica también unos grandes retos a los periodistas que tienen que estar con una formación sólida básica en Ciencias Sociales y Humanistas y también estar muy actualizados frente a la evolución del mundo contemporáneo.

- ¿Cómo ve la relación de los medios y los gobiernos actuales en América Latina?

-Se está presentando una tensión en la medida en que se están presentando ciertos procesos políticos a lo largo y ancho de Latinoamérica donde estuviera primando una tendencia caudillista. Una vez que los gobernantes han sido elegidos hay una tendencia fuerte a utilizar los mecanismos constitucionales para perpetuarse en el poder.

Muchos medios de comunicación que están criticando esas tendencias entran en choque, en fricción cada vez más aguda y más profunda con los gobernantes. Ecuador, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y a veces sucede en Colombia. Esa tensión podría estar traduciéndose en una mayor intimidación desde los gobernantes hacia los medios de comunicación.

El caso de Venezuela es paradigmático en esto. El presidente (Hugo) Chávez no le renovó la licencia a un canal de televisión y ha amenazado con cerrar otro. Es una situación que pareciera estar extendiéndose en Latinoamérica y así ha quedado por lo menos confirmada en los informes de la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa. Es evidente que se está gestando una fricción y las tensiones son cada vez más fuertes en los países.

- ¿Consecuencias de la tendencia política de izquierda en la región?

-Se ve una marcada tendencia hacia gobiernos izquierdistas. Pensaría un poco que es la impaciencia de la población latinoamericana frente a los resultados en términos de bienestar colectivo, que en un momento determinado pueden ofrecer los sistemas democráticos. Los sistemas democráticos por la misma naturaleza de la mecánica con que se toman las decisiones, con las cuales se orientan el devenir de una sociedad, son mucho más lentos.

La población en cierto sentido se ve más atraída en un momento determinado por discursos más inmediatistas, más primarios. Primero le hace una crítica demoledora a los regímenes actuales y segundo crea la sensación de que el bienestar está a la vuelta de la esquina.

Que hace falta un caudillo que tome las decisiones políticas acertadas para que el bienestar colectivo empiece a andar. Eso desafortunadamente no es así. Por lo menos la historia demuestra que si bien un primer periodo puede generar algún bienestar colectivo, pues las cosas no son tan fáciles. Si fuera tan fácil no existiría el sistema democrático.

- ¿Por qué cree que surgen estas inclinaciones?

Pienso que estamos en una especie de movimiento pendular. Después de las dictaduras de extrema derecha que generaron tanto dolor, tanta sangre, tantos sacrificios, la gente pues, como una especie de mecanismo de defensa, tendió hacia los movimientos izquierdistas.

Todavía es muy prematuro adelantar si estos movimientos izquierdistas se van a consolidar en Latinoamérica y si efectivamente van a generar un respaldo político que les permita una cierta permanencia en el tiempo.

Hay una manera para contrarrestar con otros movimientos izquierdistas que han venido surgiendo en Latinoamérica.

- ¿Cómo podría darse?

-Creo que la experiencia a la vuelta de cinco a diez años podrá demostrar si esos movimientos izquierdistas más caudillistas terminan siendo más benéficos para la población o si estos movimientos que están más asentados en las instituciones y son más respetuosos de los sistemas democráticos, como Brasil, Chile y Uruguay, son más beneficiosos.

Lo que al presente se refiere, pues el caso de (Ignacio) Lula y (Michelle) Bachelet están demostrando más bondades de los sistemas democráticos consolidados para los gobiernos de izquierda.

- ¿Cuál cree sería la perspectiva de estos gobiernos “caudillistas”?

-Es muy difícil definitivamente porque el mundo es tan cambiante. El cambio que se produjo en los Estados Unidos va a permear también en los gobiernos democráticos en Latinoamérica.

Todavía es muy prematuro ver cuál será la orientación de fondo que el presidente (Barak) Obama le va a imprimir a los Estados Unidos.

- Lo que pasa en Honduras, ¿es producto de los movimientos “caudillistas”?

-Están a prueba los sistemas democráticos formales. En Latinoamérica todos los gobiernos, con excepción de Cuba, han adoptado el sistema democrático como el sistema de gobierno legítimo. En este momento, estos movimientos izquierdistas caudillistas están generando tensiones y están llevando a los límites la flexibilidad de estos sistemas democráticos.

Lo que se está presentando en Honduras no es más que una ruptura que llevó a una situación extrema un sistema democrático.

Estamos a la expectativa de ver cómo se va a resolver eso. Si se resuelve sacrificando la democracia o no.

Latinoamérica

Gustavo Bell Lemus estudió Derecho y Ciencias Socioeconómicas, con especialización en Derecho Público Económico. Fue candidato al Ph.D. en Historia Moderna, de la Universidad de Oxford, Inglaterra.

Fue gobernador del Departamento del Atlántico por elección popular de 1992 a 1994. Debido a esa experiencia pública fue candidato a la Vicepresidencia de Colombia, ganado por elección popular. De 2001 a 2002, fue ministro de Defensa Nacional, durante el gobierno de Andrés Pastrana.

Tiene varios libros publicados como “El Caribe Colombiano, selección de textos históricos” (1987), “Cartagena de Indias: De la Colonia a la República” (1991), “En voz baja, selección de discursos en la Vicepresidencia de la República” (2002) e “Historia de la Universidad de Los Andes” (2008).