Nacido en el seno de una familia terrateniente prusiana, Otto von Bismarck (1815–1898) accedió en 1862 al cargo de Canciller de Prusia. Desde este cargo dirigió el proceso de unificación alemán que culminó con la guerra franco-prusiana de 1870. La victoria prusiana dio paso a la constitución del Reich alemán en 1871.
La unificación de Alemania fue un proceso para lograr la integración y la posterior unión de diferentes estados alemanes en una sola Alemania. Se inició a mediados del siglo XIX y finalizó en el año 1871. El proceso fue dirigido por el primer ministro prusiano Otto von Bismarck, conocido como el Canciller de Hierro, y culminaría con la formación del Segundo Reich o Segundo Imperio Alemán. Hasta mediados del Siglo XIX Alemania no había constituido una nación unificada, sino un conjunto de 38 estados independientes que formaban la llamada Confederación Germánica. Entre dichos estados sobresalieron por su importancia, el reino de Prusia, que agrupaba a pueblos de origen germánico, y Austria, poblada por diversidad de razas.
