Itauguá expone valiosas reliquias

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Piezas del altar original, cuadros con motivos religiosos; juegos de dormitorios, sillas y utensilios de la vida campesina tradicional integran el variado acervo del Museo de Arte Sacro San Rafael de Itauguá. Funciona desde el año 1964 en un antiguo caserón con características coloniales.

Ocho salas organizadas conforme a un significado histórico permiten al visitante apreciar el valor de cada pieza. En la primera sala resalta con luz propia la figura de San Rafael Arcángel, talla franciscana de alrededor de 1600, con un bastón y un pescado en la mano. Además, una talla del Niño Salvador del Mundo, con ojos de cristal; un cuadro con la estampa de la Virgen de Caacupé y un retrato del fundador del museo, fallecido en agosto de 2004.

En la segunda sala se impone el altar de la Virgen del Rosario que fue reconstruido con los elementos de la iglesia primitiva. Comprenden el frontal de la mesa, el tabernáculo, las columnas unidas y pedestales con tallas decorativas.

San Francisco Javier, escultura del siglo XVII de origen jesuítico, con ojos de cristal y brazos articulados; San Estanislao de Kostka y San Francisco Javier, formaron parte de las imágenes que el mariscal López hizo traer de los pueblos del interior para adornar la iglesia de Humaitá en su inauguración, en 1864. Con la invasión de los aliados, las Residentas consiguieron
trasladarlas a la iglesia de Ituaguá para impedir que caigan en manos de los enemigos.

La tercera sala alberga santos pequeños de devoción familiar y varios nichos, en su mayoría con pinturas ornamentales. Llaman la atención las figuras de Santiago a caballo, San Longino, Señor de la Paciencia y Señor de la Columna. San José y el Niño, tomados de la mano en actitud de viaje al lado de la Virgen María, según la tradición bíblica representa la huida a Egipto.

Los muebles: sillas, camas y utensilios del hogar ocupan la cuarta sala. Allí también están dispuesta una serie de libros que pertenecieron a la biblioteca del maestro, don Félix Fernández.

En lo que era el corredor posterior, ya cerrado, se ubican los enseres del hombre del campo: arreos, bridas, cabezas de silla de montar, látigos, espuelas y otros elementos relacionados a la montura del caballo. Se guardan también lámparas a querosén, instrumentos musicales, caramayolas de cuernos y herrajes de puertas.

El espacio que corresponde a la sexta sección está ocupado por la gran carroza de la santa patrona de Itauguá, La Virgen Nuestra Señora del Rosario, mientras que en la séptima están dispuestas urnas eleccionarias de las primeras décadas del siglo XX, baúles, silletas, bolsa de cuero para juntar miel (eíra pelota), trapiche y una campana de 1868.

La octava es el lugar de los tejidos de ñandutí. Una excelente muestra de las variedades que se realizaban con hilos finos en épocas pasadas. Y como gran atractivo una escultura de un metro de San Miguel Arcángel. La maravillosa obra tallada en un tronco de cedro con dorado original en láminas de oro representa al arcángel defensor de los fueros de Dios que baja del trono celestial, vestido de gloria.

Ciudad del ñandutí con aire colonial

La ciudad de Itauguá se ubica a 30 kilómetros de Asunción, en el departamento Central. Su fundación data del 27 de junio de 1728, por Martín de Barúa. La localidad es reconocida por la calidad artesanal de las tejedoras de ñandutí. El artístico tejido es muy valorado por turistas y connacionales. En el área céntrica abundan las construcciones antiguas con alargados corredores que le dan a Itauguá un aire colonial.

Visitas de mañana y tarde

El Museo Parroquial de Arte Colonial Religioso y Antropológico San Rafael de Itauguá se halla ubicado sobre la calle Francisco Caballero Álvarez casi Palma (detrás de la iglesia). Recibe la visita del público de lunes a viernes de 07:30 a 10:45; por las tardes, de martes a viernes, de 14:00 a 17:00. Los sábados de 07:00 a 11:00. Cierra los domingos. El acceso es libre y gratuito. Celia Ruiz, anfitriona y guía desde hace 24 años revela que en los últimos tiempos pocos turistas extranjeros llegan. “Vienen gente del Cuerpo de Paz, orientales y grupos de estudiantes compatriotas. Por ahora no es tanta la cantidad de visitantes”, dice Celia con una sonrisa amable.

yubi@abc.com.py
Fotos: ABC/Andrés Cristaldo