Con su voz grave característica, Falú es considerado una figura indispensable de la música popular argentina, con un amplio cancionero de más de 200 piezas, entre las que se destacan las populares “La tonada del viejo amor” y “Zamba de la Candelaria”.
Su rica vida artística fue llevada a la pantalla en el documental “Eduardo Falú, canto al paisaje soñado”, realizado en 2009.
Falú había nacido en la provincia norteña de Salta el 7 de julio de 1923, donde vivió hasta que en 1945 se radicó en Buenos Aires para convertirse allí en un guitarrista de trascendencia internacional.
Durante su larga carrera, sus primeros conciertos fuera de Argentina los dio en Estados Unidos en 1952, y ofreció su arte en países como la Unión Soviética, Francia, Japón, España, Reino Unido, Alemania, Austria, Suiza, Suecia, Holanda y Noruega.
También realizó varias giras por países de América del Sur. Entre otros artistas, trabajó junto a Jaime Dávalos, su compañero de ruta, y le puso música a textos de escritores como Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato, entre otros y acompañó con su guitarra a sus compatriotas Atahualpa Yupanqui y Mercedes Sosa.
“Siempre sostuve que la música es importante, pero si no estuviesen estos poetas magníficos que pintaban el paisaje con señorío, hoy mi obra no sería popular”, había dicho el artista en una entrevista.
Supo unir el folclore con la música clásica al realizar conciertos con la Orquesta Sinfónica Nacional.
