Nostalgia y novedad propuso Andrés Calamaro en el Yacht

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Bajo la luna llena, el cantante argentino Andrés Calamaro se reencontró en la noche del sábado con el público paraguayo, durante su presentación en el court central del Yacht y Golf Club Paraguayo. Cerca de 6.000 personas disfrutaron el show, en el que El Salmón repasó sus clásicas canciones y presentó algunos temas de su nuevo trabajo discográfico “Bohemio”.

Sin teloneros y con un recinto repleto de público, el músico argentino hizo su aparición en el escenario, después de las 22:00, con “Mi enfermedad”. El artista apareció en los teclados, acompañado de los guitarristas Julián Kanevsky y Baltasar Comotto, el bajista Mariano Domínguez, el baterista Sergio Verdinelli y el tecladista Germán Wiedemer.

“A los ojos” y “Todavía una canción de amor” siguieron, antes del saludo del músico. Con “Crímenes perfectos”, el lugar se convirtió en un gran karaoke, con el público coreando.

De un tirón, Calamaro ofreció las canciones de su nuevo disco, cebándose un mate “caliente y amargo” de por medio. Así sonaron “Cuando no estás”, “Bohemio”, “Rehenes”, “Plástico fino” y “Tantas veces”, alternándose entre el micrófono de mano, de cuyo pedestal colgaba un calamar de plástico, y la guitarra.

Luego de esta presentación, Calamaro siguió con el recorrido por su discografía con canciones como “Tres Marías” y la movida “Tuyo siempre”, que puso a bailar a los presentes.

Tampoco faltaron en el repertorio “Loco” y “Carnaval de Brasil”, antes de ofrecer un homenaje a Lou Reed con parte de “Walk on the wild side”.

“Lou Reed fue el primer poeta con campera de cuero y anteojos oscuros. Dejó esta existencia vil hace dos semanas”, indicó acerca del fundador de Velvet Underground.

“Mi Gin Tonic” y “Me arde” también sonaron en la noche de sábado, seguido de un tributo a los Rolling Stones con “Dead Flowers”, tras el cual Calamaro bromeó con la posibilidad de que Mick Jagger sea su bisabuelo.

En “Doce pasos”, otro de los temas de Bohemio, el artista menciona a Paraguay, pero en alusión a la transitada arteria bonaerense.

Valiéndose del apoyo visual en las pantallas, Calamaro trajo las corridas de toros al país, para interpretar “Días distintos”, antes de dar paso a una sesión instrumental en donde ejecutó un quenacho, instrumento propio de las regiones andinas.

Después de “Estadio Azteca”, el músico dio su aliento a las protestas contra los legisladores. “Ajenos pero no ingenuos, acompañamos en su protesta al pueblo de Paraguay”, dijo.

Luego de “Te quiero igual”, también recordó a Charly García con un “cuídese, Charly, cuídese”.

En el último tramo, el repertorio ofreció “El salmón”, “Sin documentos”, “Flaca”, “Paloma”, ampliamente coreados por el público.

El bis llegó con “Alta suciedad” y “Los chicos”, como un homenaje a sus amigos ya fallecidos, a la que al final se unieron estrofas de “De música ligera”, de Soda Stereo.

El saludo final se produjo en medio de una emotiva ovación, que casi hizo lagrimear al artista.
Maripili Alonso