La historia de “Gabriela, clavo y canela” transcurre en la década de 1920 en Ilheus, una pequeña ciudad del sur del estado de Bahía, y se sitúa en medio de los tiempos dorados que vivió esa región cuando llegó a ser una de las grandes productoras de cacao del mundo.
Amado recrea la llegada del ferrocarril a ese pequeño puerto de la mano de la prosperidad nacida del cacao, que lleva a florecer los negocios, los bancos y hasta los burdeles, y muestra la cara más corrupta, ambiciosa e insensible de los caudillos de la zona.
En ese universo surge Gabriela, una jovencita que llega desde la miseria profunda del campo buscando trabajo como empleada doméstica o cocinera, un arte que conoce como pocas y siempre presente en la prolífica literatura de Amado, que durante su propia vida hizo de la buena mesa un culto.
La contrata Nacib, un sesentón de origen sirio que la emplea como sirvienta, luego como cocinera de su bar “Vesubio”, se convierte en su amante y en su esposo después, aunque el matrimonio acaba cuando descubre que ella lo engaña con otro hombre.
La traición escandaliza a la pacata Ilheus, pero no impide que Nacib desafíe la moral de la época para volver a ser amante de Gabriela.
La tórrida pasión de Gabriela y Nacib fue llevada a la televisión en 1960 y en 1975, pero ninguna de esas versiones tuvo el impacto de la película dirigida por Bruno Barreto y protagonizada por Sonia Braga y Marcello Mastroianni en 1983.
A sus 59 años, el intérprete de los delirios cinematográficos de Federico Fellini se entregó al realismo mágico de Jorge Amado y dio vida junto a Sonia Braga a una de las parejas más amorosas que se recuerden en el cine.
Se estrena hoy
La versión televisiva que se estrenará este lunes en el canal Globo pondrá en la piel de Gabriela a Juliana Paes, una sensual actriz de 33 años, cuya elección para el papel fue puesta en tela de juicio por parte de la crítica brasileña, porque si bien tiene el mismo color de canela, no tiene sus veinte años.
En el papel de Nacib estará Humberto Martins, un actor de 51 años con larga trayectoria en la televisión, y en algunos de los roles secundarios aparecerán viejas glorias de la dramaturgia brasileña, como Antonio Fagundes y José Wilker.
Fagundes es parte de la historia de las telenovelas y protagonizó algunos de los grandes éxitos mundiales de Globo, como “El rey del ganado” (1996) o “Dancin Days” (1978).
Wilker, por su parte, también se hizo famoso en culebrones, como “Roque Santeiro” (1985), pero alcanzó proyección internacional en su papel de Vadinho, el marido que vuelve de la muerte para atormentar a Sonia Braga en “Doña Flor y sus dos maridos” (1976), otro filme de Bruno Barreto basado en la obra de Jorge Amado.
