En el segundo capítulo va desmenuzando el desarrollo del movimiento armado desde que se organizó en Buenos Aires, para luego ir avanzando en su expedición en el buque Sajonia rumbo al Paraguay.
El lector podrá vislumbrar cómo se sucedieron los hechos durante poco más de cuatro meses en que se combatió en el Ñeembucú, en la zona de Villeta, en Concepción, en Itapúa, para que finalmente el gobierno, aislado y sin recursos ni armas, tuviera que buscar un acuerdo, muy a pesar de los viejos caudillos Gral. Bernardino Caballero y Gral. Patricio Escobar, quienes se oponían a entregar el poder en tales circunstancias.
Por último, el autor presenta qué se estableció en el Pacto del Pilcomayo, el documento que puso fin al conflicto, oficializó la derrota colorada y que se firmó bajo los auspicios de las representaciones diplomáticas de Brasil y Argentina.
El Pacto del Pilcomayo tiene varias significaciones. Con él no solo concluyó la guerra civil, sino que implicó la salida del Partido Colorado que gobernaba el país desde su fundación. Tras más de cien años, esta obra aporta una nueva lectura de un proceso marcado por interpretaciones sectarias.
