Un régimen guiado por la represión

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Anticipando la aparición de “El Régimen Stronista”, tercer libro de la colección de ABC Color y El Lector, su autor, Diego Abente Brun, habló acerca de las características del gobierno dictatorial.

–¿Cuáles fueron las características del régimen stronista?

–El régimen stronista fue un régimen dictatorial de cariz autoritario, es decir basado en la combinación de represión, cooptación y privilegio. Represión feroz para quienes osaban enfrentarlo; cooptación, es decir distribución de algunos beneficios para quienes se acomodaban y lo legitimaban, y privilegio y arbitrariedad para sus partidarios.

–¿Cuáles fueron sus bases de sustento?

–Tres. El Partido Colorado, que le proveía el sustento político de masas. Las Fuerzas Armadas y la Policía, que le dotaban del recurso coercitivo de la fuerza. Y su propio liderazgo personalista, que lo hacía el hombre del partido para las Fuerzas Armadas y la Policía, y el hombre de las Fuerzas Armadas y la Policía para el partido, es decir el articulador o la bisagra que vinculaba estos dos actores, regulaba su relacionamiento, controlaba su funcionamiento, distribuía sus espacios de privilegio, y dosificaba el ritmo de movilidad de ambos, que se redujo en verdad a niveles casi puramente vegetativos.

–¿Qué tan importante fue la represión?

–La represión fue crucial, no solo por el impacto sobre las víctimas directas y sus familiares, sino también por su efecto intimidatorio sobre el resto de la sociedad. Lejos de ocultarla, el régimen se vanagloriaba de ella. El hecho de que la policía llamara “constitución” al tejuruguái, por dar un ejemplo menor de uno de sus instrumentos de tortura, reflejaba claramente que la ley última y primera de su existencia como régimen político era la fuerza represiva.

–¿Cómo podrían las generaciones actuales dimensionar el alcance de la represión?

–Cerca del 70% de la población actual de nuestro país o no había nacido antes de su caída o contaba con menos de 9 años, es decir no experimentó en carne propia los rigores del stronismo. Para hacerse una idea, ellos deben imaginar que la represión stronista fue equivalente a que en los últimos 25 años 39.500 compatriotas hubiesen sido detenidos arbitrariamente, sin orden judicial alguna, por largos años, o es como si 37.500 compatriotas hubiesen sido víctimas directas de torturas, garroteadas, torturas físicas y psicológicas de la mayor ferocidad.