Investigadores paraguayos podrán trabajar con los científicos europeos

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Los investigadores paraguayos van a poder trabajar con sus pares europeos y crear redes, según indicó Piero Venturi, Jefe de Ciencia y Tecnología de la Unión Europea sección Brasil. Y es que, a través del programa Horizonte 2020, que tiene un fondo total de 80.000 millones de euros, los científicos locales podrán colaborar en distintas áreas con universidades e institutos de Europa.

El doctor Piero Venturi estuvo unos días por Asunción, promoviendo el programa Horizonte 2020 de la Unión Europea (UE), que permitirá el involucramiento de investigadores paraguayos.

Venturi estudió ciencia agrícola en la Universidad de Bologna y tiene un doctorado en ingeniería agrícola. Fue investigador de la Universidad Politécnica de Madrid y tiene decenas de investigaciones publicadas.

Horizonte 2020 es, de toda la historia de la UE, el mayor programa marco de investigación e innovación, con un presupuesto de casi 80.000 millones de euros y una duración de siete años.

El programa tiene como objetivos principales la búsqueda de la excelencia científica, desarrollar el liderazgo industrial y enfrentar los nuevos retos sociales a través de la investigación, la innovación y la adopción de grandes ideas que vayan del laboratorio, al mercado.

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–El programa Horizonte 2020 es el más ambicioso de ciencia, tecnología e innovación actualmente.

¿Qué significa para la Unión Europea esto?

–El programa comenzó en 2013 y se extiende por siete años. Es el programa de investigación e innovación cooperativa más grande del mundo.

–¿Está abierto no solo a investigadores de la UE?

–Así es. Está abierto a todos los investigadores del mundo. Alcanzar desafíos y soluciones globales, llegar a un nivel científico alto para ayudar a nuestras sociedades será posible sólo si trabajamos de manera conjunta.

–Demostrando que la ciencia no tiene fronteras.

–La ciencia no es para un solo país, es para toda la humanidad. Claramente, los mejores investigadores tienen que juntarse para lograr soluciones que afecten a todo el planeta.

El cambio climático, los problemas de la seguridad alimentaria, el desabastecimiento energético o las enfermedades mortales, como el dengue o el ébola, debemos enfrentarlas entre todos. Aquí en Paraguay y en Europa.

–Además de la investigación, se da importancia a la innovación. ¿Por qué?

–No queremos que nuestra ciencia se quede en las publicaciones académicas, eso es bueno para los investigadores, pero no para el conjunto de la sociedad. Necesitamos que los resultados lleguen al pueblo. Para hacer esto necesitamos de la industria y de las pymes, para que lleven los productos directos a la gente.

–¿Por qué otorgar una enorme cantidad de dinero en un momento de crisis económica y financiera de varios países de la UE?

–El programa es un instrumento para solucionar problemas económicos. El expresidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, elaboró unos objetivos, donde se constaba que el 3% del PIB de la UE debía ser destinado a la investigación e innovación. Actualmente, el promedio es de 2,2% en muchos países. Para 2020 debemos alcanzar el 3%.

–Si hablan de encontrar soluciones a problemas cotidianos, ¿no financiarán investigaciones básicas? ¿Qué pasará, por ejemplo, con la física de partículas o la cosmología?

–La mayoría del programa tiene un enfoque de solucionar los desafíos concretos. De igual forma, tenemos una parte destinada a fortalecer ciertas áreas del conocimiento en Europa. Hay fondos para el Consejo Europeo para la Investigación Nuclear (CERN), que son proyectos específicos de 2 a 7 millones de euros, para investigadores con una idea para ciencia básica. Hay hasta tres Premios Nobel que están con una de estas becas.

–¿Es difícil acceder a estos fondos?

–Son becas o proyectos muy competitivos al que se puede recurrir. Hay latinoamericanos que optan por estas ayudas y muchas veces, las consiguen.

–¿Invertir en ciencia e investigación beneficia a la economía?

–Existe una conexión directa entre la inversión en ciencia y el crecimiento económico de los países. Por eso apostamos por la investigación. De cada euro invertido en ciencia sacamos 7 euros.

–¿Qué pasa con los países que no invierten en investigación?

–Los países que no invierten no tienen profesores de alto nivel y esto repercute, además, en la industria, ya que, si no se trabaja con la universidad no hay innovación y se no puede proponer productos de buena calidad.

–¿Cómo establecieron los montos de dinero a cada área científica?

–Nos llevó un largo proceso de varios años. Los actores principales se involucraron en la delimitación del “horizonte” y así trabajar en la creación y promoción del valor añadido europeo, porque esta es una oportunidad única. Cada país tiene su programa de trabajo. Pero, lo destacado es que podemos juntar, en un trabajo, a un investigador alemán, a una industria italiana, a un agricultor griego y a un experto de análisis francés.

–¿Se puede involucrar a gente fuera de la UE?

–Sí, al proyecto mencionado podemos unir a un centro de investigaciones de Paraguay y a un centro de agricultura de China, porque queremos solucionar un problema que afecta a todos. Cada convocado será el mejor de su sector.

–¿Las áreas de trabajo también son abiertas?

–Tenemos áreas totalmente abiertas, otras con temas más enfocados en la región, como por ejemplo, Latinoamérica o Asia. Intentamos dar un enfoque regional y amplio. Hay que aclarar que algunos países no recibirán financiamiento nuestro, ya que tienen recursos.

–¿Cuáles países?

–India, China, Rusia, México y Brasil, que tienen recursos disponibles, no necesitan nuestro dinero. Necesitamos que ellos financien a sus investigadores para que participen de nuestro programa. Esta es otra dinámica, que no es el caso de Paraguay.

–¿Cómo puede insertarse Paraguay en esta convocatoria de la UE?

–Como es un programa abierto, pueden participar los investigadores paraguayos. Países como Paraguay tienen condiciones favorables para involucrarse en nuestra convocatoria.

–¿Por qué?

–Porque los investigadores que entran dentro del programa con algunos proyectos, están totalmente financiados por la UE. Esta es una oportunidad para entrar a una red de investigadores, jugando un papel muy importante, tanto para compartir conocimiento como experiencias. Queremos que los científicos paraguayos se enteren de este llamado, porque en llamados anteriores, desafortunadamente no hemos tenido una buena receptividad.

–¿Qué falta para que los investigadores paraguayos se involucren?

–Es importante tener un equipo de trabajo. Por ello tenemos a los Puntos Nacionales de Contacto, que informan sobre oportunidades y opciones que hay para los interesados. Para participar hay que tener un buen nivel en investigación.

–¿Los científicos paraguayos van a poder trabajar con sus pares europeos?

–Queremos establecer una buena plataforma, para que los europeos sepan que en Paraguay hay buenas oportunidades, que hay investigadores de alto nivel en algunos sectores específicos.

–¿Van a poder financiar a algunos sectores, entonces?

–Sí. Queremos dar a los paraguayos la oportunidad de conocer a sus colegas europeos y luego ver cuáles propuestas ganan. Lo importante es entrar a esta dinámica de intercambio científico. No siempre se va a ganar un proyecto, pero ya se podrán crear lazos.

–¿Cuándo comienza a ejecutarse el programa en Paraguay?

–Es un proceso que requiere mucho tiempo, no sabemos cuándo tendremos a los primeros paraguayos trabajando con los europeos. Las propuestas se escriben y revisan en un período de cinco a siete meses.

–¿Trabajarán con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología?

–En primer lugar, trabajamos con la delegación de la Unión Europea en Paraguay y luego con el Conacyt. El Conacyt debe tener financiamiento europeo.

–A pesar de tener 80.000 millones de euros, ¿falta más inversión en investigación científica e innovación?

–Estamos trabajando para hacer de Horizonte 2020 un programa eficaz. Considerando la cantidad de dinero que se tiene disponible, no es un porcentaje muy grande, teniendo en cuenta la envergadura y la proyección, además de los involucrados. También tenemos que estar listos para solucionar situaciones de emergencia, como por ejemplo el brote del ébola, en los últimos meses.

Tuvimos una situación similar con la crisis del volcán Eyjafjallajökull en 2010, ya que estábamos investigando sobre el desarrollo de aviones que pudieran volar a pesar de la ceniza producida por la erupción. Tenemos que reaccionar rápidamente ante los problemas que se presentan.

Es por eso que falta más inversión en investigación, necesitamos más ciencia.

equintana@abc.com.py