Miles de niños aprenden a construir modelos de robots en el Paraguay

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Desde 2007, al menos 3.000 niños y adolescentes pasaron por el taller de robótica de Espacios de Ser, en Asunción y otras ciudades. En ellos aprenden a montar y programar sus propios modelos de robots. Estudian física, matemática, informática y cinemática, en un clima donde se incentiva que los alumnos apliquen el pensamiento lógico y científico.

Todavía no conocemos un androide como Andrew, protagonista de la película “El hombre bicentenario” (1999), basada en el cuento homónimo de Isaac Asimov, que busca convertirse en persona, luego de descubrir la libertad y la vida que lo rodeaba. Este relato de 1976, que se publicó por los 200 años de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, supone un momento reflexivo sobre el concepto de humanidad. Tampoco tenemos robots que suplan cualquier tarea humana.

La ciencia ficción sigue ganando en terreno de adelantos e innovaciones robóticas, aunque fuera de los libros y las películas, también hay avances y logros.

Pero desde que la robótica ha tomado cuerpo, miles de personas se han puesto el desafío de imaginar, diseñar, crear y programar robots para diversos fines. Al menos, esa también es la propuesta de Espacio de Ser, un lugar donde cientos de niños y jóvenes aprendieron sobre informática, diseño, cinemática, mecánica, física y matemática en los últimos años.

El ingeniero Giampaolo Ficorilli, gerente de Proyectos e Instructor de Robótica en Espacios de Ser, asegura que lo principal es incentivar a los alumnos a encontrar un desafío que los oriente y ayude a lograr ciertos objetivos.

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Los laboratorios de la organización cuentan con más de 30.000 piezas de construcción de la línea especializada en robótica educativa de LEGO a la par de tener un software de programación diseñado en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) de los Estados Unidos.

Los estudiantes de Espacios de Ser son instruidos por profesionales capacitados en robótica educativa, especializados por la Fundación Omar Dengo de Costa Rica. Los niños y adolescentes se familiarizan con las bases de la construcción y programación. Conocen sobre sensores, motores, manejo de interfases, mecanismos con engranajes simples, estabilidad y rigidez de los montajes y fundamentos de la robótica.

–¿Qué aprenden los niños en las clases de robótica?

–Aprenden a construir y programar sus propios mecanismos, ya sean estáticos o móviles. Lo hacen utilizando relaciones de engranajes simples y compuestos, motores de diferentes tipos, una gran variedad de sensores y con diferentes lenguajes de programación.

–¿Qué tipo de conocimiento necesitan los niños para tomar el curso?

–Ninguno; los procesos son sumamente lógicos e intuitivos.

–¿Por qué es importante aprender a crear y manipular robots?

–Porque el avance tecnológico es abrumante si uno no se actualiza; el constante contacto, manejo y entendimiento de las tecnologías de último momento hacen que los individuos mantengan la elasticidad mental necesaria para acompañar el rápido desarrollo de aquellas.

Día a día nos rodean cada vez más mecanismos autónomos, es importante comprender su funcionamiento y no ser un mero usuario o espectador. No es necesario que sean expertos, pero el mundo que les espera a nuestros jóvenes se moverá por cuenta propia, y ellos deben al menos comprender la ciencia que está detrás y convertirse así en parte de la ola y no ser meramente arrastrados por ella.

–¿Es un proceso lúdico y a la vez de aprendizaje?

–Exacto, nuestra propuesta es académica, pero no se la presentamos así a nuestros alumnos.

El aprendizaje se logra a través de desafíos divertidos, que hacen que los alumnos, que normalmente tienen hambre de tecnología, se vean incentivados a resolverlos, y para ello deben aplicar los conocimientos que van adquiriendo en los talleres. La complejidad de los mecanismos y su programación van en aumento en función del avance periódico en clases.

–¿Por qué consideran que es mejor construir los robots que comprarlos hechos?

–El objetivo no es contar con un robot, sino aprender cómo funcionan, tener contacto con la ingeniera detrás de los sensores, programación, motores y luces que hacen a un robot o mecanismo autónomo. Además, pagar es fácil y aburrido; mientras que armar y programar es divertido.

–¿Cuántos niños y adolescentes ya han pasado por los cursos?

–Iniciamos los talleres de robótica en el año 2007. Hasta el día de hoy hemos tenido ya más de 3.000 alumnos entre los del Instituto y los 8 colegios de Asunción, Fernando de la Mora, Areguá, Hernandarias y Ciudad del Este, en los cuales dictamos dichos talleres.

Laboratorio abierto

Las clases de robótica se inician el próximo 30 de noviembre en los laboratorios de Espacios de Ser (Dr. César López Moreira 693 c/ Nuestra Señora del Carmen).

El taller está dirigido a niños, a partir de 7 años, y jóvenes interesados en aprender a programar y construir. Para obtener más datos se puede llamar a los teléfonos 021-615599 o 0971-172726.

equintana@abc.com.py