Ayer, una multitud despidió en Río de Janeiro a la plantilla del “Fla”. Los “millonarios” argentinos también sintieron la calidez de su gente en Buenos Aires, antes de la partida a la sede del enfrentamiento consagratorio del fin de semana.
River, actual campeón del evento, busca su quinta corona, en tanto que el Flamengo va por la segunda, además de aspirar a la conquista del doblete, Copa y Brasileirão, competencia en la que marcha al frente con una cómoda ventaja.
A partir de hoy, los planteles activarán en territorio incaico. Los entrenadores Marcelo Gallardo y Jorge Jesús presentarán su escuadra ideal para el esperado encuentro que será observado por fanáticos del fútbol de 169 países.
Seguridad. Helicópteros y drones se sumarán a unos 4.000 policías para las tareas de resguardo que pondrán en marcha las autoridades peruanas para asegurar una final única sin incidentes. El día del partido, la Policía prevé movilizar hasta 10.000 efectivos debido a que Lima acogerá además a un concierto de salsa, un festival de rock y una marcha contra la violencia a la mujer.
Prohibición. La Conmebol envió a las autoridades peruanas los nombres de 1.500 miembros de la barra brava del Flamengo para impedir su asistencia a la final, informó Migraciones.
