Su presidente, Hugh Robertson, informó sobre la posición británica después de que Australia y Canadá ya hayan confirmado que no acudirán el próximo verano. Robertson dijo que, “dada la situación”, cree que el COI deberá cancelar los JJ.OO.. “Prevemos que seguiremos pronto a Canadá y Australia”, añadió. “Es muy sencillo. Si el virus se mantiene como predice el Gobierno, no creo que podamos mandar un equipo bajo circunstancia alguna”, dijo. Además, opinó que sus atletas “no estarán listos”.
“Nadie quiere que se pospongan los Juegos, pero, como ya he dicho públicamente, no podemos celebrar un evento a toda costa, ciertamente no a costa de la seguridad de los atletas ”, escribió otro británico, Sebastian Coe.