La Audiencia de Barcelona acordó reemplazar la pena de 21 meses de cárcel impuesta por el delito fiscal por una multa de 252.000 euros, tal como había propuesto en su momento la fiscalía.
Un pedido que el propio Messi había solicitado para evitar la prisión tras las tres condenas de siete meses de cárcel a las que había sido originalmente sentenciado, lo que equivale al pago de 400 euros por cada día de condena. Pero no solo el crack argentino eludió la cárcel como elude a sus rivales en cancha.
También su padre y apoderado, Jorge Horacio Messi, evitó terminar en prisión por los mismos delitos a cambio de una multa de 180.000 euros.
El tribunal justificó su fallo en que tanto Messi, como su padre carecen de antecedentes penales y reconoció su “esfuerzo reparador”, ya que abonaron la responsabilidad civil (21.338 euros) y la pena de multa (dos millones de euros Messi y 1,3 millones el padre).
Ambos habían sido condenados por tres delitos fiscales luego de haber defraudado en 4,1 millones de euros al fisco español, suma obtenida por la explotación de los derechos de imagen del futbolista entre 2007 y 2009.
