Demandan a Fox en EE.UU.

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La cadena norteamericana GolTV demandó a otra cadena, Fox Sports Latin America, por los derechos de televisación de los principales torneos de la Conmebol alegando “perjuicios por corrupción”.

La cadena estadounidense de televisión de fútbol GolTV (del empresario Francisco “Paco” Cazal), presentó en la Florida (EE.UU.) una demanda en contra de otra cadena estadounidense, Fox Sports Latin America (de Rupert Murdoch).

GolTV alega que ejecutivos de Fox pagaron decenas de millones de dólares en sobornos a funcionarios de FIFA en América del Sur, es decir, en la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), según publicó el Washington Post de EE.UU.

La acción judicial sostiene que ejecutivos de Fox canalizaron los sobornos a través de T&T Sports Marketing Ltd., una empresa fantasma de las Islas Cayman, propiedad de Fox International Channels (FIC) y Alejandro Burzaco, ex CEO de TyC acusado en el caso FIFAgate.

De esta forma, T&T (subsidiaria de Fox) antes y ahora Fox Sports Latin America, se quedaron con los derechos de TV de los principales torneos de la Conmebol, la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana.

Tanto GolTV como la codemandante Global Sports aseguran ser víctimas de la trama de sobornos detectada en la Conmebol.

Versión de Fox

Rápidamente, Fox Networks Group emitió un comunicado en el que expresa que la demanda no tiene fundamentos. “Fox no tenía el control operativo de cualquiera de las entidades mencionadas en la acusación de la FIFA y no hay empleados Fox implicados”, afirma la cadena de TV de Murdoch.

Exdiplomática

La empresa GolTV estará representada legalmente por Julissa Reynoso, quien con el respaldo de Hillary Clinton fue designada subsecretaria adjunta para Asuntos de América Central, El Caribe y Cuba de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU. y luego fue embajadora de ese país en el Uruguay. Reynoso se especializó en arbitraje internacional y legislación antimonopolio y trabaja para el prestigioso bufete de abogados de Nueva York, Chadbourne & Parke LLP.