El espectáculo del público

Río de Janeiro (Por Vicente Dattoli, especial para ABC Color). Los aficionados brasileños se han convertido en un espectáculo en Río 2016. Con su manera extrovertida de manifestarse –a menudo incluso en tiempo exagerado y a deshora–, están conquistando a los atletas que compiten en los Juegos Olímpicos. Tal vez la historia de amor más flagrante entre el atleta y los aficionados brasileños tomó el número 1 del tenis mundial, Novak Djokovic.

El domingo por la noche, cuando fue eliminado del torneo después de ser derrotado por el argentino Del Potro, Djoko lloró convulsivamente mientras oía los fans cantando “Djoko es brasileño, Djoko es brasileño”. El serbio jugó con dos muñequeras: una con los colores de su país, y la otra en verde y amarillo. La noche del lunes, Djokovic volvió a jugar. Esta vez en dobles y frente a Brasil. Varias veces fue aplaudido, incluso frente a los anfitriones. Eliminado de nuevo, se arrepintió de no haber sido capaz de devolver el cariño de la afición y se despidió de los Juegos de Río sin un sueño de medallas.

Cuando la competición involucra a un atleta brasileña, entonces... Resulta difícil hasta para el arbitraje “mantener” la emoción de los dueños de casa. En la primera medalla ganada por Brasil en los deportes de tiro, la cabina parecía un estadio de fútbol. cada disparo cierto se celebraba como como un gol. Afortunadamente los hombres armados parecen no haber sido molestados por el lío de la multitud. En la esgrima fue común escuchar algo así como “perfórela” en la disputa entre la brasileña y cualquier extranjera. Por fortuna todos tomaron con buen humor la situación.

Los extranjeros se han mostrado sorprendidos por el clima que encuentran durante las competiciones. No hay, hasta ahora, críticas. Todos encuentran interesantes las manifestaciones espontáneas de los aficionados. A partir de la rivalidad importada desde el fútbol, los que más sufren son los atletas de Argentina. Cualquiera que sea el oponente, los brasileños “torcem” contra los “hermanos” argentinos. En las gradas, sin embargo, es común ver a todos confraternizar, lo que demuestra que en los Juegos Olímpicos de hecho se puede lograr la integración entre los pueblos.

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Mientras, la situación política brasileña es confusa, con el Senado a punto de decidir si la presidenta Rousseff va a sufrir o no el juicio político. Varias personas han llevado pancartas y carteles en contra del actual presidente, Michel Temer. Hasta el lunes se escucharon solo los gritos de “fuera Temer” (banderas y carteles fueron retirados por los voluntarios). Ahora los tribunales brasileños se muestran a favor de la libertad de expresión y permitirán todo tipo de manifestación. Se espera para los próximos días que nuevos tipos de protestas surjan en estadios y gimnasios, aumentando aún más la confusión.

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