En memoria de Melanio Olmedo

Hace 59 años, 22 futbolistas paraguayos rozagantes, alegres, talentosos y responsables se embarcaron en una aventura repetida, sin saber quizá que el destino les reservaba una sorpresa: iban a vestirse de gloria, y pasar al mundo de los inmortales del fútbol. Entre quienes lograron aquella hazaña, la noche del Miércoles Santo, 1 de abril, de 1953, se encontraba Melanio Olmedo, un recio defensor de 19 años, que militaba en Sol de América, en un tiempo en que los "danzarines" daban mucho que hablar.

Él fue uno de aquellos 22, que junto con el entrenador, Manuel Fleitas Solich, y sus 21 compañeros pasaron a la galería de las estrellas indiscutibles del fútbol paraguayo. Hoy ya no está con nosotros. Durante los últimos tres o cuatro años jugó un duro partido contra la diabetes que lo aquejaba, hasta que al final, el impasable defensor de los tiempos de la selección cayó abatido, dejando una estela de luto y de tristeza no solo en el corazón de sus familiares y amigos, sino también entre los seis ex integrantes del equipo que todavía sobreviven en el alma de miles de aficionados que gozaron con aquella conquista.

Olmedo nació en Asunción, en 1933. Jugó desde el comienzo en Sol de América, pues era vecino del club, en sus tiempos de niño. Frecuentó también las canchas del Salesianito, las que dejó para enrolarse a la primera de Sol, en primer término; a la selección, después, y en 1957 viajar a España para formar parte del famoso Barcelona, junto con Eulogio Martínez y Hermes González, sus compañeros de ruta en aquel tiempo.

Pero sin duda que sus mejores momentos los vivió en la selección de 1953 a la que fue convocado, siendo todavía muy joven y habiendo en su puesto otros de mayor experiencia, pero pocos con su talento. No fue titular hasta el partido contra Perú, cuando la malintencionada marcación de los locales dejaron fuera de carrera a los dos backs: Maciel, por quien entró Heriberto Herrera, y Antonio Cabrera, en cuyo reemplazo fue llamado Melanio Olmedo.

De manera que su pasantía en la selección abarcó apenas siete partidos: el empate frente a Uruguay 2-2, la victoria frente a Bolivia 2-1 y los dos partidos contra Brasil, el 27 de marzo, 2-1 con el famoso gol del "aguatero", Pablo León, y la final y el campeonato el 1 de abril. Tuvo ocasión de jugar también dos encuentros amistosos, ambos frente a Uruguay, el primero en Montevideo, que concluyó 4-1 para nuestra albirroja, y el segundo, 2-2, en la cancha de Libertad. Su última actuación en la selección fue en el campeonato sudamericano de Santiago de Chile, en 1955, partido que empataron Paraguay y Perú 1-1 el 23 de marzo.

De vuelta al Paraguay después del periplo europeo, se dedicó a sus cuestiones particulares y se convirtió en uno de los pioneros de la población del antiguo Puerto Presidente Stroessner, hoy Ciudad del Este. Falleció en Minga Guazú, el sábado 4, al caer la tarde. Sus restos fueron sepultados con la congoja de toda una ciudad que lo quería, por sus dotes de caballero, por su espíritu altruista y generoso, tal como fue en la cancha y en la vida.

Sus compañeros de Lima que siguen con nosotros: Adolfo Riquelme, Robustiano Maciel, Ángel Berni, Atilio López, Rubén Fernández y Luis Lacasa hicieron llegar a sus hijos, a través de Berni, una carta recordándolo con cariño y deseando para todos una cristiana resignación.

pitotroche@yahoo.com.ar  
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