La hazaña nunca igualada de Guaraní

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Guaraní consumó una hazaña en la Copa Libertadores de 1970 al alcanzar 11 partidos invictos al hilo en una misma edición. El récord hasta la fecha no fue alcanzado por ningún otro conjunto compatriota.

En aquella época, para acceder a la final de la Libertadores los equipos tenían que jugar una verdadera maratón de partidos. Guaraní, en esa edición, disputó nada menos que 14 encuentros. Los primeros 10 en el marco del grupo 3 y los siguientes cuatro en la etapa de cuartos de final. En la actualidad los finalistas juegan como máximo 14 partidos o sea si aquella copa se jugaba en este tiempo, Guaraní tendría que haber disputado la final del torneo.

La Libertadores era todavía incipiente, tenía apenas 10 años de competencia, era la época en que mandaban Estudiantes de La Plata, que alcanzó en esa edición de 1970, el tricampeonato y el Peñarol uruguayo, aunque ya en franca decadencia, compuesto por una verdadera legión extranjera como el ecuatoriano Alberto Spencer, goleador histórico de la Copa Libertadores, el delantero peruano Juan Joya, el defensor chileno Elías Figueroa, el volante ofensivo argentino Ermindo Onega. Igualmente sobresalió el capitán Goncálvez, entre otros grandes exponentes del fútbol “Charrúa”. Los “Mirasoles” fueron rivales de Guaraní en los cuartos de final en el 70 y vicecampeones de aquella edición.

La base del cuadro aborigen estuvo integrada por Raimundo Aguilera, apodado en ese entonces “El arquero de América”, dueño de dos rachas de vallas invictas insuperadas en este continente. El golero suplente fue Ramón Lugo, contratado de Sol de América, constituyéndose en una alternativa de lujo. Lugo tuvo mucho que ver en la conservación de aquel invicto, ya que cuando Guaraní jugó ante el Deportivo Cali, en Colombia, reemplazó en la complementaria a Aguilera y a un minuto del final detuvo un tiro libre penal ejecutado por el brasileño Iroldo, salvando la racha de imbatibilidad.

La “defensa de hierro” como se la denominaba en esos años al sistema defensivo aurinegro estuvo conformado por Juan Martínez, Vicente Bobadilla, Sergio Rojas y Flaminio Sosa, quienes eran los titulares y gran soporte para la conservación de la racha sin derrotas. Bobadilla y Rojas fueron por casi 10 años los zagueros centrales titulares de las distintas selecciones paraguayas formadas desde mitad de la década del 60 y principio de los 70. También alternaron en la retaguardia legendaria, Ricardo Tavarelli, padre del “Mono”, y Odilio Monges, quien en la temporada pasada había sido adquirido de General Caballero de Zeballos Cue.

Los volantes fueron Alcides Sosa, Joaquín Yugovich, Luis Ivaldi, el todavía casi desconocido Hugo Talavera y el ya consagrado Dionisio Arsenio Valdez. Con el tiempo todos ellos llegaron a integrar con marcado éxito el seleccionado paraguayo. Yugovich llegó como refuerzo de Libertad y fue la transferencia más cara para la época, ya que la directiva aborigen pagó por su ficha, 3.000.000 de guaraníes, que se constituyó en récord por mucho tiempo. En esos años pagar 1.000.000 por la adquisición de algún jugador ya era una locura. Talavera también llegó en calidad de refuerzo, después de haber debutado en Nacional, en 1969.

En la delantera estuvieron Aurelio Martínez, Apolinar Paniagua, Víctor Domingo Juárez y Vidal Maciel. También tuvieron participación Wilfrido Canellas y César Urdapilleta, una constelación de estrellas para la época.

Paniagua fue adquirido de Olimpia, luego de una polémica por la liberación de su pase que inclusive llegó a los estrados judiciales. Canellas, por su parte, fue descubierto en el Interligas de ese año, cuando integró la selección Encarnacena.

El campeón paraguayo concluyó primero en la llave 3 compuesto además por el vicecampeón paraguayo, Olimpia, Universidad de Chile y Rangers de Talca, los representantes chilenos y los equipos colombianos Deportivo Cali y América, ambos de la ciudad de Cali.

En el desarrollo de ese duro grupo tres, el Legendario triunfó en cinco cotejos y empató en otros cinco, sumando 15 puntos, marcó 12 tantos y encajó solo cuatro. De esa manera, el conjunto aurinegro ganó invicto esa instancia.

Así Guaraní ingresó a la zona 2 de los cuartos de final, la antesala a las semifinales del torneo, integrando la llave junto a Peñarol de Montevideo, Uruguay y Liga Deportiva Universitaria de Quito, Ecuador.

Antes de iniciarse la etapa de cuartos, ocurrió algo curioso, al aceptar la entonces Liga Paraguaya de Fútbol jugar amistosamente ante Brasil, que se estaba preparando para competir en el Mundial de México 70. La base del combinado paraguayo estaba compuesto por jugadores de Guaraní y nada menos que ocho de sus jugadores fueron convocados para el partido ante los brasileños. Paraguay empató en el estadio Maracaná, 0-0, ante los futuros campeones mundiales y pocos días después Guaraní jugó su primer partido ante Peñarol, en Asunción, en el estreno de los cuartos de final. Si bien el Legendario ganó su partido ante los uruguayos, por un 2-0 concluyente, quedaron en el estado físico de los jugadores las secuelas de aquel viaje a Río de Janeiro.

Al día siguiente del triunfo ante Peñarol, el lunes 20 de abril, la delegación aurinegra emprendió de nuevo viaje, esta vez a Ecuador. En esa época no existían los vuelos chárter como en la actualidad y la delegación legendaria tuvo que consumir casi 24 horas para llegar a Quito. Así, dos días después de la salida de Asunción, el miércoles 22 de abril, Guaraní subió a la altura quiteña, situada a 2.850 metros sobre el nivel del mar, para ceder su racha invicta ante Liga Deportiva Universitaria, por 1-0. Cuatro días después el Aborigen volvió a perder, esta vez ante Peñarol, 1-0, en el Centenario y cerró su actuación copera, en Asunción, el miércoles 29 de abril, empatando ante “Liga”, 1-1. Guaraní marcó un hito histórico en la Libertadores del 70, nunca igualado por otro cuadro compatriota.

LOS PROTAGONISTAS

Arqueros (2): Raimundo Aguilera y Ramón Lugo Defensores (6): Juan Martínez, Vicente Bobadilla, Sergio Rojas, Flaminio Sosa, Ricardo Tavarelli y Odilio Monges Volantes (5): Alcides Sosa, Luis Ivaldi, Dionisio Arsenio Valdez, Joaquín Yugovich y Hugo Talavera Delanteros (6): Aurelio Martínez, Apolinar Paniagua, Víctor Domingo Juárez (argentino), Vidal Maciel, Wilfrido Canellas y César Urdapilleta. Director técnico: José María “El Chema” Rodríguez (uruguayo). Asistente técnico: Julio Martínez Preparador físico: Ignacio Elizeche

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