El exdelantero comandó a la generación de jugadores que entre 1957 y 1967 ganaron siete títulos de liga en el balompié local y que ganó cuatro en forma consecutiva de 1958-59 a 1961-1962.
“Chava”, símbolo del equipo, participó en siete de los ocho títulos que conquistó el Chivas, etapa en la que el equipo se ganó el apelativo de “Campeonísimo”. El exatacante participó en los mundiales de Suecia 58, Chile 62 e Inglaterra 66, jugando todos los partidos en los tres torneos.