Conducido técnicamente por el experimentado Luis Martín Barrientos, el seleccionado guaireño perdió un solo juego durante el torneo y precisamente fue contra Paranaense, que lo venció 2-1 en el cierre del cuadrangular final, en la jornada cumplida el pasado martes ante unos 4.500 aficionados que colmaron las instalaciones del Ykua Pytã.
Villarrica se preparó durante unos tres meses para encarar el torneo y contrató a jugadores de élite del salonismo de nuestro país, entre ellos el arquero Carlos Espínola (el mejor golero del certamen), los hermanos Rodrigo Gabriel y Rodrigo Enmanuel Ayala, Magno Pereira, Richard Rejala (goleador del torneo nacional, con 16 anotaciones), José Santander y Alfredo Ortiz).
La afición deportiva guaireña, que respaldó plenamente al equipo dirigido por Barrientos, durante todo el campeonato, noche tras noche llenando el hermoso polideportivo, se ilusionó con la conquista del preciado título, que no la obtenía desde hace 27 años (la única vez que Villarrica fue campeón fue en 1989, en Pedro Juan Caballero), y al final se fue con las ganas, ya que Paranaense hizo mejor las cosas y ganó sobre la hora tras un grueso error de Magno Pereira, que Rodolfo “Pitu” Román, no perdonó para echar por el suelo las pretensiones de los aficionados locales.
