Pasaron cuatro años desde la creación de la Ley 3742/09, de Control de Productos Fitosanitarios de Uso Agrícola, se intentaron aprobar tres reglamentos para las aplicaciones de plaguicidas, pero la realidad es que sigue en “stand by”, porque si se aplicara, debería reducirse el área de cultivos mecanizados en un 40%, y a muchos productores no les sería posible dedicarse a la agricultura, según dio a entender el ingeniero agrónomo Justo Vera Díaz.
Entonces, con dicho argumento se puede estimar que de las 3.000.000 de hectáreas de soja, cerca de 1.200.000 hectáreas quedarían fuera de competencia si se aplicara a rajatabla la ley 3742/09.
Preguntado si cómo es que una ley impulsada desde el sector productivo haya salido de esa forma, en perjuicio de la producción, respondió que dicha normativa no fue consensuada en el sector; y que, a su parecer, hay una coma que se eliminó en el decreto, el cual cambia la interpretación y afecta en un 40% de la superficie agrícola.
Según los datos, la polémica es en relación a la exigencia de “...establecer una franja de seguridad de 100 metros a la redonda de asentamientos humanos, centros educativos, centros y puestos de salud, templos, plazas, lugares de concurrencia pública y cursos de agua en general”.
La referencia de Vera Díaz estaría en el inciso “C”, del artículo 68, del Capítulo XV, donde expresa ...“En casos de cultivos colindantes a caminos vecinales poblados, objeto de aplicación de productos fitosanitarios, se deberá contar con barreras vivas de protección con un ancho mínimo de cinco metros y una altura mínima de dos metros. En caso de no existir dicha barrera viva, se dejará una franja de protección de cincuenta metros de distancia de caminos vecinales poblados para la aplicación de plaguicidas.
La coma aludida se habría eliminado de “...caminos vecinales, poblados...”.
El Senave informó que ya presentó al MAG la tercera propuesta de reglamento.
