“Las empresas privadas son las que finalmente financian la fiesta en Petropar. La famosa eficiencia de la que habla la actual administración del ente, en que supuestamente cerrarán el año con una utilidad de aproximadamente US$ 60 millones, es gracias a los decretos que obligan al sector privado a comprar de la estatal a precios más altos de lo que se puede conseguir de otras proveedoras”, indicó Parra al ser requerido sobre la evaluación del sector sobre el año que termina.
Añadió que existe una gran competencia desleal en el sector de parte de Petropar, en donde la misma empresa del Estado es “juez y parte” en el negocio.
Indicó al respecto que el 80% de lo que ganó este año Petropar fue a través de los combustibles comercializados vía decreto, que son la nafta económica, el gasoil común y el diesel búnker, para uso naval. “No se trata de una ganancia que obtuvieron debido a más eficiencia, reducción de costos o desarrollo de nuevas unidades de negocio. Este último ítem apenas le reportó el 20% de ganancia en este 2016, según los datos que ellos mismos difundieron, mientras que el 80% de su margen fue sustentado por productos cuya venta obligan a realizar al sector privado”. Además es también Petropar la que “informa” al Ministerio de Industria y Comercio (MIC) si se cumplió o no con dichas compras, caso contrario la cartera de Estado no concede los permisos de importación para los demás combustibles, tal como denunciaron recientemente varios emblemas, con un millonario perjuicio económico porque no le autorizaban a descargar.
Acotó que una empresa pública debe ser eficiente, primero reduciendo costos operativos e ingresando a nuevas unidades de negocios, pero sin ayuda de decretos inconstitucionales. “No se puede violar la ley para ser eficiente. Esto es lo que cuestionamos desde el sector privado”, agregó.
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Aclaró, una vez más, que los emblemas no están en contra de que Petropar salga a competir en el mercado ni que tire por el suelo sus precios; lo que sí molesta es que existan decretos que les obligan a los emblemas a comprar más caro de la estatal y así obtienen las ganancias, de las que luego alardean, como si fuera un mérito de ellos.
“Petropar jamás redujo sus costos, sino al contrario, inflaron más. Falsean sus costos y subsidian productos como el caso del GLP, en donde no incluyen varios ítems clave, como recursos humanos y las inversiones realizadas. Hasta ahora gastaron más de G. 17.000 millones”, precisó.