El Banco Central del Paraguay (BCP) está interviniendo en el mercado cambiario de acuerdo a las necesidades efectivas de dólares a nivel interno, pero no puede hacer un estricto acompañamiento al desempeño del real brasileño, porque es una “locura” lo que está pasando en el vecino país, donde en términos interanuales la divisa local ya se devaluó más del 70%, dijeron técnicos de la entidad monetaria.
El real profundizaba su caída este miércoles, cotizando en 4,13 unidades por dólar (-0,07%), y anotaba un nuevo mínimo histórico, golpeado por la crisis política y la recesión económica en Brasil.
En nuestro país, el real se cotizaba ayer a G. 1.440, mientras el dólar norteamericano trepó de G. 5.560 (precio del martes) a G. 5.590 en el mercado vendedor minorista. El BCP volvió a intervenir para inyectar US$ 9.000.000 en el sistema, con lo que este año, de enero a setiembre, ya vendió más de US$ 1.060 millones.
En términos de ponderación, el 27% de los productos que integran el índice de precios al consumidor (IPC) es importado, de cuyo total alrededor del 31,6% es de origen brasileño.
En el BCP dijeron que realizan un monitoreo sobre cómo se comporta el precio del dólar como indicador para los rubros que importamos desde Brasil y así tener el precio implícito de la canasta de importaciones.
Se puede notar, explicaron, que algunos precios en dólares están cayendo desde hace un tiempo. Sin embargo, por más que los brasileños hayan bajado sus precios en la divisa norteamericana, están recibiendo más en término de su moneda (real) justamente por la revalorización del dólar.
Devaluación temporal
Por su parte, el ministro de Hacienda de Brasil, Joaquim Levy, consideró este miércoles que la fuerte volatilidad que sufre la moneda del país será temporal, pese a que seguía perdiendo terreno. Considera que tendrán una mayor estabilidad del dólar, aunque es difícil, imposible, fijar cuál será el nivel. Levy dijo que las turbulencias cambiarias “no son un problema solo de Brasil”, pero manifestó su esperanza en que las medidas de ajuste fiscal adoptadas por el Gobierno ayudarán a traer más “tranquilidad” a los mercados financieros en el país.
Brasil enfrenta una delicada turbulencia, lo que ha llevado al Gobierno a revisar a la baja sus previsiones para este año.
