El material estaba distribuido en 32 grandes bolsas en la carrocería de un camión de gran porte de la marca Man (BST 252). Se estima que el valor de lo incautado asciende a unos G. 320 millones.
El cargamento de cal viva carecía de registros sanitarios, habilitación de importación y marcas que avalen su ingreso al país. El cargamento fue remitido hasta la Aduana de Chaco’i para su verificación y posterior traslado a la sede central. Los funcionarios indicaron que los controles seguirán, tanto a camiones de mayor y mediano porte, como ómnibus y vehículos particulares, a fin de disminuir los productos que ingresan de contrabando.