Empeora la situación de frentistas del metrobús

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El raudal que el domingo se convirtió en un caudaloso “río” en la zona obras del metrobús, no solo puso en peligro a los usuarios de la ruta Mcal. Estigarribia y calles adyacentes, sino también causó más pérdidas y malos ratos a los frentistas, cuyos comercios resultaron anegados. Afirman que están enfermando de estrés debido al improvisado proyecto.

FERNANDO DE LA MORA (Antonia Delvalle C., corresponsal). A causa del proyecto improvisado del metrobús que avanza a paso de tortuga, según la Asociación de Propietarios, Comerciantes, Trabajadores, Usuarios y Afines, 195 comercios ya cerraron. Esto afectó a más de 1.200 personas ya que perdieron sus empleos.

Los comercios perjudicados están situados desde el campus de la Universidad Nacional de Asunción hasta la avenida Defensores del Chaco (conocida como calle última), un tramo de 4 kilómetros, sin contar aquellos que ya cerraron del lado de Asunción.

La difícil situación por la que vienen atravesando los comerciantes y demás frentistas se vio de nuevo desbordada ayer, ya que perdieron gran parte del día limpiando sus negocios, que quedaron llenos de barro y un líquido oleoso. Fue tras el raudal convertido en río que inundó la zona de obras el domingo.

El sábado los operarios estaban preparando para asfaltar un tramo de 40 a 50 metros, entre las calle Tte. Etienne y Rafael Franco, pero con la lluvia todo el preparado especial, como la base del asfalto, se fue con el raudal, ingresando hasta dentro de los negocios. Esto generó no solo molestias sino nuevas pérdidas que estaban contabilizando, debido a que el agua con el líquido oleoso y otros residuos se impregnó en sus mercaderías, muebles de oficina, algunos equipos, entre otros.

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Así se lamentó Nelson Escobar, quien tiene un negocio de venta de artículos sanitarios. Dijo que entre los afectados están los propietarios de una imprenta, que tiene costosas maquinarias, mientras que otros como el propietario del shopping Paseo 1811, Karim Gulamabbas Ravji Damani, siempre se queja de que aún no puede habilitar el sitio donde tiene más de 60 locales para alquilar.

Escobar señaló que ya no aguantan tanto enojo e impotencia y que verdaderamente esta situación les colma la paciencia y les enferma de estrés porque deben trabajar en condiciones casi inhumanas y con pocas ventas por la inaccesibilidad de sus clientes a la zona. 

Resaltó que con lo sucedido de nuevo resalta la incapacidad operativa y negligencia de la empresa portuguesa Mota Engil, contratista del MOPC.

Refirió que en un país serio, dicha compañía por lo menos debe ser multada. Por otro lado, señaló que pese a las pérdidas, nunca pudieron acceder a ningún tipo de indemnización y ni tan siquiera les dan información al respecto, que solo saben que existe para el efecto un presupuesto de G. 3.921 millones para comercios vulnerables.