En una charla dirigida a gerentes, propietarios y ejecutivos de altos mandos, Miranda habló de la planificación estratégica, la necesidad de trabajar bajo metas y objetivos, los cuales deben ser ejecutables y medibles.
La estrategia no es simple competencia o compra de la última tecnología, sino de hacer algo diferente para obtener mejores resultados; por ejemplo, agregar valor al producto o servicio ofreciendo lo que busca el cliente, haciendo seguimiento de los procesos el general, capacitando al personal.
En tal sentido, dijo que es mejor asumir el costo de la capacitación de los recursos humanos aún bajo riesgo de que se los lleve la competencia, a tener trabajadores no capacitados que se queden en la compañía y no contribuyan con la consecución de los objetivos.
También habló sobre el impacto de los factores externos sobre las empresas, como la coyuntura, la competencia, proveedores, etc. Afirmó al respecto que no se puede cambiar el ambiente externo, pero sí tener la fortaleza para enfrentarlo.
Por ejemplo, ante vicios del mercado como los carteles o el oligopolio, recomendó la diferenciación del producto o servicio. Sobre las empresas del Estado que son monopolio, dijo que tienden a desaparecer, debido a que el Estado no es eficiente en temas que compete al sector privado.
