El pedido fue colgado en el sistema intranet de la institución el pasado lunes 17 de setiembre por Susana Silvestre Oviedo, de la comisión de asuntos femeninos del Sindicato de Trabajadores Aduaneros (Sitrad) y hermana del senador oviedista Jorge Oviedo Matto.
El anuncio dice que por ese medio se pone a conocimiento de los funcionarios una rifa a beneficio de Sebastiana Mendieta. “...como estarán enterados, enfrentaba un juicio oral, del cual ya fue sebreseido (sic) debiendo aportar la suma de G. 100.000.000 a una entidad de beneficiencia, para lo cual realizamos esta rifa, con la esperanza puesta en todos los compañeros”, dice el posteo.
Ya en los comentarios, se leen varios mensajes de apoyo a la iniciativa, principalmente para con la funcionaria Sebastiana Mendieta. Algunos que aparecen en los posteos ocupan cargos importantes dentro de la entidad, como Domingo Gustavo Kirmser, actual subadministrador de la Aduana de Chaco’i y, además, secretario general del Sitrad. Igualmente, se leen comentarios de aliento de Eduardo Zarza Scarzo, quien llegó a ser administrador de Terpor y jefe de Valoración de la Aduana Capital durante la gestión de Julio Cantero. También Marta Riveros Escurra, actual subadministradora de la Aduana de Pilar, se hace sentir con palabras de apoyo a favor de la funcionaria.
Fuentes aduaneras comentaron a ABC Color que el sistema no puede ser utilizado para este tipo de actividades, teniendo en cuenta que se trata de una herramienta de trabajo.
Señalaron que es inconcebible que se utilicen el aparato del Estado para hacer campaña a favor de una funcionaria que en juicio reconoció haber participado de un hecho de corrupción, al permitir la evasión tributaria en el ingreso de un cargamento.
Los antecedentes de la funcionaria
Sebastiana Mendieta de Colmán ocupaba el cargo de visturía de la Aduana cuando, el 5 de diciembre de 2011, ingresó un contenedor repleto de perfumes por la Aduana de Gical, pero fue despachado como tinte para cabellos. El valor del cargamento llegaba al millón de dólares; sin embargo, en Aduanas se hizo pasar por 200.000 dólares.
Un trabajo de inteligencia de la fiscalía de Delitos Económicos y Anticorrupción, a cargo del fiscal Arnaldo Giuzzio, logró que la carga fuera decomisada cuando salía de la Aduana de Gical. Las pesquisas determinaron que a la mercadería le cambiaron la partida arancelaria e hicieron despachar como tinte para cabellos, con lo que lograron evitar el pago de unos G. 900 millones en tributos. El cargamento llegó al Paraguay a nombre de la firma CSR Import-Export, afincada en Ciudad del Este, que figuraría a nombre de prestanombres o testaferros.
Este esquema de evasión tributaria se utiliza desde hace años en la Aduana paraguaya sin que hasta ahora se tenga un sistema de control adecuado para evitarlo. Las mercaderías llegan principalmente de extrazona (fuera del Mercosur) por el puerto de Montevideo, donde estarían cambiando los despachos y las partidas arancelarias –ya que no hay ningún control estatal paraguayo en el lugar– para luego introducirlas al país evitando así pagar el arancel real.
Multa por G. 600 millones
El pasado 10 de setiembre, el juez penal de garantías José Delmás Aguiar, quien ordenó pagar a la funcionaria aduanera Mendieta, decretó la suspensión condicional del procedimiento a prueba de la despachante Úrsula Stein Fariña, también por G. 100 millones. Asimismo, ordenó pagar a los importadores Carlos Alberto Sotelo Vázquez e Isidro Ramón Barrios Leiva, de CSR Import Export. Cada uno debe donar la suma de G. 200 millones a varias entidades.
