El secretario de Estado, durante la presentación del estudio de competitividad 2012-2013 del Foro Económico Mundial, señaló que se tiene una oportunidad brillante para mejorar algunos pilares de la competitividad, como son el mejoramiento de las instituciones, inversiones en infraestructura y educación.
Explicó que para una economía pequeña en vías de desarrollo, el factor institucional se vuelve un tema central para establecer reglas de juego que permitan a individuos o empresas y Gobierno interactuar y relacionarse de una manera ordenada y beneficiosa.
Sostuvo que en materia de infraestructura se puede reducir el impacto de la distancia, a través de las inversiones en telecomunicaciones, aeropuertos, en rutas, dotando a la gente y a las empresas de electricidad considerando que somos el país con mayor abundancia de energía limpia y barata, lo que es una ventaja comparativa que se debe empezar a aprovechar.
El ministro, sin embargo, expresó que no se puede construir nada de esto sin una estabilidad macroeconómica. Por esta razón, considera que el déficit fiscal (más gastos que ingresos) que se tendrá al cierre de este año, después de ocho años de superávit, no debe convertirse en una costumbre.
A su criterio, el país debe volver rápidamente por la senda de los superávit y mantener una inflación controlada a lo largo del tiempo, que son muy importantes en la generación de esta estabilidad macroeconómica.
Además, señaló que tampoco se puede construir un futuro sin integrar a grandes sectores de nuestra población que, por efectos de la pobreza y la desigualdad, no están integrados, por lo que la inversión fundamental debe hacerse en educación.
El Foro Económico señaló que el país no avanza en materia de competitividad por varios factores, entre ellos la corrupción, la mano de obra no capacitada, burocracia gubernamental ineficiente.
Propone como desafío que funcionen las instituciones, desarrollar infraestructuras y educación, entre otros.
