Para Cristóbal Lezcano, de La Bomba, una de las fortalezas de este sector es la formalidad, ya que está expuesto a numerosos controles del Estado para el cumplimiento de leyes en el área impositiva y, además, en lo que refiere a permisos para vender alimentos.
Otra fortaleza son las personas, que con experiencia que trabajan en el rubro, que tienen la tarea de transmitir conocimiento a los nuevos trabajadores, ya que solo de esa forma logran capacitar y crecer.
Resaltó que un “súper” genera mucha mano de obra en su zona de influencia, ya que emplea a 100 personas de forma directa y que indirectamente llega a 200.