Una humilde mujer fue fulminada por un rayo mientras se encontraba preparando el almuerzo en la cocina de su vivienda en el distrito de Juan E. O’Leary, Alto Paraná, esta semana. El marido resultó con lesiones.
A principios de enero un niño de 8 años también falleció en la localidad de Arroyito, Horqueta, a raíz de la caída de un rayo mientras el pequeño se encontraba cenando con sus padres en una noche tormentosa bajo un galpón.
Dadas las circunstancias, aquella recomendación de nuestros abuelos de no blandir cuchillos u objetos metálicos en días de lluvia algo de acierto tendría que haber tenido.
Estos -a los que hay que sumar uno más- son los casos de víctimas fatales de este año. Según registros de la Policía Nacional, en el 2013 se reportaron 9 fallecidos por fulguración de rayo en todo el país y en el 2009 se registraron 35 casos de muertes por rayos, lo que representa una enorme cantidad.
Esta semana la intensa actividad atmosférica daba la sensación de que “el cielo se venía abajo”, como suele decirse. Muchos asociaban con fuegos artificiales o una discoteca.
La pregunta es: ¿existe un aumento de los rayos últimamente y por qué?
Es obvio que sí, responde el Ing. electricista Humberto Berni Fatecha, director de la firma Segeléctrica Paraguay. Asegura que simplemente se percibe y se nota en la demanda de artefactos o dispositivos relacionados con la caída de rayos.
Agrega que en los países donde se tienen sistemas de detección de rayos, como en Brasil, por ejemplo, se habla de que en los últimos años se registró un aumento considerable de impactos de rayo y, como es un fenómeno de la naturaleza, se piensa que se lo puede asociar al cambio climático y en especial a la acumulación de CO2 en la atmósfera, dicen los estudiosos de este tema.
Precisó que Paraguay no cuenta aún con una norma actualizada de protecciones contra rayos, que consiste en dar las directivas de cómo debe hacerse un sistema de protección adecuado.
Según publicaciones de revistas especializadas del Brasil, en ese país la cantidad de rayos se triplicó entre los años 2009 y 2010, tendencia que se replicó en la región y en cierto modo sigue. La fotografía del rayo en el Cristo Redentor de Río de Janeiro hace poco recorrió el mundo.
En Argentina los rayos mataron a cuatro personas e hirieron a 21 en Villa Gesel, el pasado mes de enero. También en el vecino país, en la Provincia de Buenos Aires, este mes de abril una persona falleció como consecuencia de la caída de un rayo al atender su teléfono celular, mientras arreaba ganado. Bajo el mismo temporal, en Rosario, un rayo cayó en una cancha e hirió a ocho personas que jugaban un partido.
Berni destaca que desde el punto de vista de la naturaleza el rayo cumple también otras funciones: “es el principal regulador calorífico del planeta y trae al suelo óxido de nitrógeno, que es un fertilizante natural para los bosques y campos”.
El Niño
Para el Ing. Hugo Acosta, ingeniero electromecánico y magíster en gestión ambiental, la mayor caída de rayos está estrechamente relacionada con la nueva irrupción del fenómeno El Niño que se encuentra ya con una probabilidad del 50%. Y esto afectará una de las zonas con más tormentas eléctricas en el mundo: entre el norte de la Argentina, Paraguay y el sur del Brasil.
Los rayos –menciona– que se producen durante estas tormentas severas pueden ser responsables de importantes daños en la infraestructura, afectar instalaciones eléctricas y redes de alta tensión, radares, antenas, edificaciones y seres humanos.
El profesional refiere que, según el Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA, por las siglas en inglés), existe “una clara evolución hacia el fenómeno El Niño en estos momentos”.
Por tanto, existen condiciones para que se vayan registrando tornados y temporales severos en la región que paulatinamente se trasladarían hacia el territorio paraguayo.
Dados los casos, vale la pena mantener las precauciones bajo un temporal.
