El secretario de Estado espera que los fondos para impulsar la reactivación del ferrocarril, aunque sea a nivel urbano (Asunción-Luque-Ypacaraí), provenga del sector privado, de algún grupo empresarial, nacional o extranjero, capacitado para ello.
“El Paraguay tiene una sobredosis de estudio de prefactibilidad, de proyectos. Lo único que yo quiero es que una empresa realmente seria, que tenga la plata y que esté dispuesta a financiar, lo haga; no importa que sean los coreanos, los europeos o quienes sean, lo único que queremos es que esto salga”, enfatizó Buzarquis al respecto.
Preguntado sobre si conoce el acuerdo firmado con la Cooperativa Ferroviaria y el grupo europeo R&M Financial Engineers and Trust AG, respondió que sí. “Yo lo que quiero –añadió– es que vengan y pongan la plata; si tienen la plata y van a financiar, bienvenidos sean. Incluso estoy dispuesto a que esa reunión (con los europeos) sea pública. Si me dicen, ministro, aquí está el proyecto, tenemos la plata, queremos comenzar, les firmo la autorización sobre la marcha”.
Wagner, por su parte, prefirió resaltar que la semana pasada recibió un proyecto de prefactibilidad para un eventual servicio ferroviario Asunción- Ypacaraí, con doble vía desde la capital hasta Luque, y desde allí vía simple.
Reconoció, sin embargo, que no hay dinero para ello. El estudio fue hecho gratuitamente por un consorcio de Benito Roggio, Transporte Metropolitana Milanesa y otras, pero este grupo llega por ahora solo hasta ahí.
Un ferrocarril en bancarrota
La difícil situación financiera de Fepasa se arrastra desde hace varios años, pero ahora ha quedado sin ingresos operativos y Wagner admitió haber pedido auxilio a MOPC, pero al parecer no lo ha conseguido.
“Es un problema bastante complejo, y hay que hablar con mucha sinceridad y buscar una solución de fondo. Yo creo que debemos analizar qué planteamientos tenemos y qué hacemos de todo esto para que sea funcional, lo que no se puede es seguir mintiendo a la gente y prolongando la agonía de algo que prácticamente está sentenciado. Cómo puede funcionar en estas condiciones, lo digo con dolor..., si ni siquiera pudieron sostener el edificio”, comentó Buzarquis al respecto.
Esperanza puesta en el trigo
Los únicos ingresos importantes de Fepasa provenían del transporte de cargas en Encarnación, pero desde diciembre de 2010, por un problema en las vías del lado argentino, el servicio estaba suspendido. Se reanudó en abril pasado, pero no hay suficiente carga por la merma de las últimas cosechas de soja y trigo, además de surgir inconvenientes con la Municipalidad encarnacena. Para subsistir, se acordó con todos los empleados recortar los salarios y tratar de llegar por lo menos a fines de setiembre próximo, con la esperanza puesta en la nueva cosecha de trigo, explicó el titular de Fepasa, Marcelo Wagner. Otras posibilidades de ingresos no existen por ahora para el ferrocarril.
