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Aumento de pasaje

¿Hasta cuándo el precio del pasaje? Un problema de no acabar, los empresarios exigen y se les otorga el aumento, para alegría del capo de Cetrapam, pero hasta ahora nadie ha tenido la inteligencia de formar una comisión seria que se encargue del estudio detallado, responsable y serio de los costos operativos del transporte público en nuestro país.

Yo lo había sugerido hace unos años, pero sigue un tira y afloja que solo favorece a Ruiz Díaz y sus secuaces sin que alguna autoridad argumente con documentos que el costo real del pasaje no puede estar más allá de los G. 1.800, cargándole todos los gastos diarios, inclusive exagerando costos.

Pero aquí nadie, salvo los pasajeros, siente en el bolsillo el alto costo de un servicio casi pésimo como lo es el del trasporte público de pasajeros, además, el “padrino ” de Cetrapam, se burla hasta de los manifestantes contra la suba del pasaje, haciendo gala de su inmenso poder, pero, ¿hasta cuándo? Ojo, ya comenzaron los escraches.

Ignacio A. Zelada Domínguez

SOAT

Quiero referirme al SOAT que, según entiendo, tiene la finalidad de cubrir el déficit público que el Estado debería de asumir y no puede.

Quiero enfatizar dos puntos basándome en la experiencia vivida

1. Perdimos un hijo que sufrió un accidente automovilístico en Santiago, Misiones, y fue trasladado sin asistencia respiratoria a la Capital falleciendo al llegar a Emergencias Médicas. Derivación que hubieran hecho a Encarnación, destino más próximo. Esta ley debe reglamentar también un protocolo para los médicos y capacitación del recurso humano del sistema de salud de nuestro país y sancionar los casos de mal procedimiento, si no, no cambiará nada.

2. La implementación del seguro SOAT actualmente es una necesidad social, ya que un accidentado no tiene estrato social ni salvación dependiendo de dónde ocurra el accidente por lo que la ley debe contemplar la instalación de “unidades móviles” sobre las rutas en distintos puntos del país, equipadas para asistir rápidamente a pacientes traumatizados. Si no, ¿para qué serviría adherir el seguro a centros privados si por el camino no tienen asistencia?

El espíritu de la ley debe ser el de “salvar vidas” y no el resarcimiento económico.

Edy Lescano de Bogado

Una anécdota

En el diario ABC Color de fecha 7 de enero de 2014, en la columna Lucero del Alba aparece como un chiste “La última pregunta” que se asemeja a un caso real protagonizado por Oscar Creydt en el año 1928, cuando egresa como flamante doctor de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional, cuando solo tenía 21 años, con la presentación de una tesis titulada “El estado de sitio” y recibe los elogios del Dr. Cecilio Báez, quien lo considera “el primer constitucionalista del Paraguay”.

Presidía la mesa el Dr. Cecilio Báez, quien le lanzó la siguiente pregunta al aspirante al título:

“Abogado Creydt, respóndame esta sola y única pregunta y le entrego su título de Doctor. ¿Cuántos pelos tiene la cola de un caballo?”.

“Treinta y tres millones setecientos cincuenta y ocho mil doscientos dos pelos, señor”.

“¿Cómo puede afirmar usted eso?

“Esa ya es otra pregunta, profesor. Entrégueme mi título”.

Cuentan que Cecilio Báez se puso de pie y extendió su diestra al jovencito y dijo: “Le felicito doctor Óscar Creydt”.

En seguida se inserta en las luchas populares contra la gran injusticia social imperante en la época.

Del Libro Nº 19 (Pág. 22) Colección Protagonistas De la Historia . (El Lector-ABC color) Óscar Creydt - Andrew Nickson.

Celso Gómez de la Fuente