26 de junio de 2026

Dos asociaciones de agencias de turismo aclararon en un comunicado que la normativa eliminada por el Ejecutivo no era un impuesto sino una comisión comercial. Además, revelaron que el beneficio ya no se cobraba desde la pandemia, por lo que la medida no abaratará los pasajes.

La ministra del MOPC, Claudia Centurión, anunció que la institución a su cargo desembolsará en la brevedad las compensaciones y subsidios por más de US$ 7 millones a las empresas de transporte y aseguró que el pasaje no sufrirá aumentos. La medida busca garantizar el servicio ante la amenaza de que las compañías se queden sin combustible desde este viernes.

Aunque el precio del gasoíl subió G. 1.700 en menos de diez días, el pasaje del transporte público no sufrió reajustes debido al retraso en el cálculo de la tarifa técnica que define el monto que paga el usuario, así como el subsidio estatal. Los transportistas aseguran que están absorbiendo millonarios sobrecostos debido la suba de los precios de los combustibles, mientras aguardan los cálculos del Viceministerio de Transporte.
En la última década, el subsidio al transporte público de pasajeros del área metropolitana de Asunción tuvo un aumento de 1.846%, pasando de 20.707 millones de guaraníes en 2015 a 402.980 millones el año pasado. Esa prestación es financiada por los contribuyentes de todo el país, no solamente por los de Asunción, es decir, también por quienes, en su inmensa mayoría, no se ven forzados a desplazarse en buses maltrechos ni a soportar “reguladas” periódicas. Gracias al dinero público, quienes deben soportar esas molestias pagan una tarifa de 2.300 guaraníes y una de 3.400, en los buses convencionales y con aire acondicionado, respectivamente. Según datos oficiales, si la subvención no existiera, el costo del pasaje llegaría hoy a 4.704 guaraníes en el primer caso y a 6.041 en el segundo, pero este problema de los asuncenos no debería trasladarse sobre los hombros de quienes ni siquiera tienen transporte público en sus localidades.

Los transportistas exigen un aumento del 30% en la tarifa técnica del pasaje, que de concretarse derivaría en un mayor desembolso de subsidios por parte del Estado. Mientras, el Viceministerio de Transporte negocia con los gremios.