Lengua poder: el guaraní
La lengua guaraní es un idioma que ha sufrido marginación, persecución o incluso prohibición en momentos de su historia. Es, por tanto, un concepto que remarca la presencia de una acción coercitiva que lleva a un recorte en su utilización aunque los últimos censos han arrojado un alto porcentaje de guaraní-hablantes natos y otros tantos que se expresan en ambas lenguas oficiales. Basta con escuchar en medios masivos de comunicación oral y televisiva, a los entrevistados no solo del campo, sino que, inclusive, de capital y gran Asunción: la mayoría se expresa en guaraní jopara, pocas veces acompañados por el o la entrevistadora.
El Art. 3º. De la Ley de Lenguas, cap. De las lenguas oficiales reza: Las lenguas oficiales de la República tendrán vigencia y uso en los tres poderes del Estado y en todas las instituciones públicas. El idioma guaraní deberá ser objeto de especial atención por parte del Estado, como signo de la identidad cultural de la nación, instrumento de cohesión nacional y medio de comunicación de la mayoría de la población paraguaya.
Sabemos que, por la Constitución Nacional, en su Artículo 140. De los idiomas, el Paraguay es un país pluricultural y bilingüe y son idiomas oficiales el castellano y el guaraní, suficientes razones para que nuestras autoridades, desde el Presidente de la República hasta el último funcionario público, deban expresarse en castellano y especialmente en guaraní, si quieren bajar hasta el pueblo.
Desde siempre la lengua ha sido utilizada como instrumento de poder y en un país como el nuestro es muy necesario que quienes manejan el timón, lo utilicen siempre, bien o mal, pero se expresen en ese idioma que el pueblo mayoritario entiende: en actos proselitistas (estamos en año electoral), en campañas de concienciación, en entrevistas, en propagandas. En fin, en todos los actos socioculturales.
En América del Sur, el castellano se impuso sobre las lenguas originarias, matando la mayoría de ellas, menos a nuestro dulce y perseguido idioma; él vive en el alma y el corazón de los paraguayos, es su esencia, su pensamiento, su vida cotidiana.
Es innegable que el verdadero líder debe poseer un dominio del guaraní cuando se dirige a la masa. Los dos últimos presidentes manejaban con elegante habilidad esa lengua y se los comprendía.
El poder de la palabra en guaraní es importante y quien sepa utilizarla bien puede llegar a dirigir un departamento e incluso todo un país.
Los dirigentes políticos, gremiales, sacerdotes, líderes religiosos, para constituirse en verdadera autoridad, es requisito imprescindible, moral y ético expresarse en esta lengua.
Inmensa satisfacción sentí cuando leí que el presidente HC expresó algunas frases breves en guaraní (fue la primera vez que lo escucho).
Ojalá vaya aumentando su caudal lingüístico guaraní para dirigirse a los conciudadanos, verá que será mejor comprendido porque con esa lengua va a llegar al karaku del paraguayo.
Myrna Isabel Núñez González
La salud está de duelo
Hoy viene en las noticias que un compatriota falleció en Ciudad del Este, en el patio de un hospital, totalmente abandonado a su suerte. Hacía unos días que se encontraba en grave estado, sin ser atendido.
Me voy a referir a Mario Galeano, un niño de 13 años, de estatura pequeña. Viene los lunes, miércoles y viernes en brazos de su madre, desde Arroyos y Esteros. Familia humilde, refiere la madre que muchas veces los choferes no los alzan, debiendo esperar con el hijo enfermo.
Mario se dializa en IPS. Estuvo dos días internado en grave estado en el tercer piso del IPS, Sala Pediatría. Necesita terapia intensiva, pero no hay cama. Le dieron prioridad a otra persona y él tuvo que regresar a Arroyos y Esteros. No tenían nada que comer, ni dinero, me partió el alma...
La jefa (no sé a quién se refiere) les ha pedido que regresen el lunes. ¿Cuándo se darán cuenta que IPS lo pagamos todos los trabajadores a quienes se nos descuenta mes a mes? ¿Cuándo se darán cuenta que IPS no es un botín político por el cual pelean los sinvergüenzas? ¿Cuántos pacientes son víctimas de este sistema deplorable?
¿Qué nos pasa a los paraguayos por permitir que nuestros derechos sean pisoteados? ¿Cuándo será realidad lo que siempre cantamos: “El pueblo unido, jamás será vencido”?
María del Carmen Casco
