Los tranvías pueden ser la solución para Asunción, opinan desde Praga

Este artículo tiene 11 años de antigüedad
Imagen sin descripción

La existencia de calles estrechas o la competencia del metro no son impedimentos en Praga, capital de la Rca. Checa, para el predominio de los tranvías, algunos ultramodernos, para el transporte de pasajeros. Este medio sería una solución muy factible para el cada vez más cargado tráfico de Asunción, dijo a ABC Dalva Servín, quien estudia hace 7 años en este país europeo y trabaja en el rubro.

REPUBLICA CHECA (Jorge Benítez Cabral, enviado especial).-  Además del metro, en Praga están en servicio por lo menos tres generaciones de tranvías, algunas de 1980, que cubren varias líneas e itinerarios y son muy efectivos, tanto que en las calles de la capital checa no hay prácticamente buses, más que los de turismo, que son pequeños. “Y son efectivos, en el sentido de que son rápidos, seguros, llegan a los principales destinos y funcionan casi las 24 horas, lo que hace que muy pocos necesiten utilizar automóviles u otros vehículos particulares”, explica Dalva Servín, quien estudia ingeniería eléctrica en la Rca. Checa, y trabaja en una empresa encargada de renovar y extender el sistema de metro en y fuera de Praga.

Preguntada si a partir de su experiencia le dieran la tarea de proyectar algunos de estos servicios en Asunción, qué haría, respondió que sin duda optaría por los tranvías modernos, no solo porque la capital paraguaya ya tuvo alguna vez un servicio de esto, aunque obsoleto. En Paraguay hay abundancia de electricidad, que ya es un punto a favor (además es un combustible limpio que bajaría el nivel de smog). El sistema de tranvías es más fácil de instalar que un metro, es más accesible para el pasajero y para la característica urbana, resaltó.

Asimismo, la instalación de un metro sería complicada por las características del subsuelo de Asunción, con muchos arroyos, desagües pluviales y cloacales no muy bien desarrollados. Cree que por eso y otros motivos, nuestra capital ni puede pensar en un metro.

Hace unos meses, Servín contactó justamente con Ferrocarriles del Paraguay SA (Fepasa) para ponerse a disposición de la entidad en lo que pueda serle útil.

“Lo hice como paraguaya, como aquí en Praga yo trabajo en una firma que está en el rubro puedo ayudar en el caso de que necesiten enlaces con especialistas ferroviarios o proyectistas. Intercambiamos correos electrónicos con asesores técnicos de Fepasa, pero por ahora quedó en eso. Me preguntaron si yo volvería a Paraguay tras terminar la carrera, pero mi contacto no apuntaba a buscar un eventual trabajo en mi país, pues creo que me quedaré en la República Checa tras recibirme, cosa que pienso lo voy a lograr. Me faltan unos dos años más de estudios, y la empresa donde hoy estoy empleada a medio tiempo trabaja en un proyecto que se extenderá todavía por cinco años”, relata Servín.

Tras hablar en el lobby de un hotel de Praga, a los pies del Puente Carlos, casi a orillas del río Moldava, la compatriota acompaña a ABC a hacer cortos trayectos en los coloridos tranvías locales. Hay muchos pasajeros y todo es muy rápido.

Ciertamente, Asunción no es Praga, pero de todas formas se merece algo mejor que los buses chatarras.