Añadió que al llamar a Essap para hacer el reclamo le respondieron que el corte se debe a que las máquinas que realizan los trabajos para la futura Autopista Ñu Guasu rompen los caños. La aguatera va y arregla, pero las contratistas de Obras Públicas vuelven a romper las tuberías, según lo explicado.
León afirmó que el 23 de noviembre pasado, día en que se registró un consumo récord de electricidad, estuvieron 31 horas sin agua. En esa ocasión, hizo el reclamo y la respuesta fue la misma.
Otra lectora de ABC del mismo barrio, identificada como Myrian Mármol, envió un e-mail para quejarse de la situación de referencia.
De acuerdo con lo explicado, el problema se registra específicamente a 120 metros de la vía de acceso Ñu Guasu, que une Asunción con Luque. En esa zona están hace más 24 horas sin agua.
Además, desde hace semanas se registran cortes intermitentes de dos a más horas. “Si no hubiese sido por el pozo que heredamos de nuestros padres y que gracias a Dios no lo tapamos, jamás hubiésemos podido estirar la cadena del inodoro y bañarnos para asistir al trabajo”, indica el e-mail.
Essap niega cortes
ABC se comunicó con el gerente de redes de Asunción de Essap, José Luis Aseretto, quien indicó que se están realizando los trabajos de interconexión para readecuar las redes, de modo a que se pueda construir la autopista Ñu Guasu. Ese es el motivo por el problema, apuntó, pero no son cortes de agua lo que tienen los vecinos de Mbokajaty, sino menos presión, aseguró.
“Nosotros estamos haciendo conexiones pequeñas, provisorias; mientras que las constructoras hacen las obras. Después, ellas se encargarán de colocar las definitivas”, explicó Asseretto. Agregó que se tenía previsto colocar ayer la conexión más grande, de modo que los vecinos tengan más presión de agua.
Sin embargo, por el mal tiempo de la víspera, se pospuso el trabajo.
“El fin de semana a más tardar pondremos en condiciones”, puntualizó.
ABC viene denunciando las desprolijidades del proyecto del MOPC, una megaobra que fue iniciada con estudios incompletos y que costará a los contribuyentes US$ 45 millones.
