Pese a falta de justificación legal y comercial, banco remesó dólares

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La empresa ficticia American remesó US$ 10 millones, en el 2011, a través del Banco Continental, pese a la falta de una justificación legal y comercial. Este hecho fue verificado por la Superintendencia de Bancos durante una inspección de la entidad, que además incumplió leyes y normas para prevenir el lavado de dinero y financiamiento del terrorismo. Las mismas graves omisiones fueron comprobadas en el Sudameris, BBVA y Regional.

La firma ficticia American envió US$ 10 millones a través del Banco Continental, en 2011. La Superintendencia hizo una inspección de la entidad.

Para evaluar la debida diligencia implementada por el banco, con respecto a las operaciones de transferencia de divisas al exterior y sus documentaciones respaldatorias, se le solicitó a la copias de swift, órdenes de transferencia, invoice y constancias sustentatorias de las operaciones.

“De la verificación de las documentaciones respaldatorias de las operaciones de transferencias efectuadas, se pudo observar que los invoices que sustentan las operaciones carecen de señales de formalidad –llámese sello consular del país de origen de la factura, sello de ANNP o de Aduanas, etc.– que permitan suponer que las mercaderías han salido normalmente desde el país de origen e ingresado a nuestro país, conforme a las normas que regulan el comercio internacional”, señalaron los inspectores en su informe.

Resaltaron que según el Manual de Productos y Servicios del banco, en el ítem “Cobranzas de importación” se específica que “esta operación se realiza entre nuestro banco y otros bancos ubicados en el exterior, los cuales remiten los documentos que el importador local (nuestro cliente) debe pagar (si es a la vista), o aceptar la letra de exportación (si el pago es a plazo), para poder retirar los documentos de nuestro banco que será utilizado para realizar el despacho de las mercaderías”. En este caso, los invoices fueron entregados por el cliente (American).

El Manual también establece que entre los controles principales a tener en cuenta, se debe verificar: a) recepción de la documentación de embarque, fecha y registro en el libro habilitado al efecto y b) notificación de la recepción al importador.

“En cambio, en las documentaciones obrantes en la entidad, no se observan documentos relacionados al embarque de la mercadería; por ende se carece de la notificación al importador. Al contrario, se evidencia una copia simple de pro forma de invoice; incluso algunos de ellos contienen errores básicos que no fueron detectados. Por ejemplo, se observa que la transferencia 237572 posee discrepancias entre el total (100.000) versus cantidad-precio (10.000 x 20). Además declara como descripción de la mercadería a ser importada “kill by shandondg county box”, que no correspondería a ningún tipo de mercadería. El banco no hizo ningún comentario al respecto”, agregaron los encargados de la inspección.

Igualmente, en la planilla de detalles de pago, en los campos respectivos, se consigna lo siguiente: a) Tipo de notificación del beneficiario-Ninguno; b) El beneficiario-No es un banco.

“Estos hechos demuestran que las disposiciones del Manual no fueron debidamente atendidas”, acotaron.

Los inspectores también apuntaron que en la página web del Centro de Importadores del Paraguay, se señalan los documentos necesarios para cada despacho y que son: Conocimiento del embarque, factura comercial, certificado de origen y documentos bancarios.

“Es importante destacar que los supuestos documentos presentados por el cliente al banco, para respaldar el destino de las transferencias cuentan con inconsistencias. Por dicho motivo, no pueden considerarse constancias documentales válidas y suficientes como para justificar comercial y legalmente las operaciones analizadas”, resaltaron los inspectores de la Superintendencia del BCP.
La inspección se realizó en el marco de la investigación por presunto lavado de dinero y otros hechos.

Antecedentes del caso

En noviembre del año pasado, una mujer denunció ante el BCP a la casa de cambios Forex, sucursal de Ciudad del Este, explotado por chino Tai Wu Tung. Este había firmado un convenio con Gustavo Céspedes de Forex Paraguay.

El oriental usó las empresas ficticias, creadas por Felipe Ramón Duarte, para enviar US$ 370 millones a diversas partes del mundo.

La remesa de dólares comenzó en 2010 y pese a que las operaciones eran sospechosas, los cuatro bancos nunca reportaron a Seprelad.

La ley antilavado, así como la resolución reglamentaria de Seprelad, hablan de obligatoriedad.

cbenitez@abc.com.py