Rapsodia de otoño

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Con una temperatura de 17° y una agradable mañana con algo de bruma, tras un día lluvioso, el otoño irrumpió en nuestro país deleitando a la gente. Un radiante sol, que hasta parecía primaveral, puso brillo a la jornada laboral de ayer.

La naturaleza se mostró en todo su esplendor y lució radiante luego de que la ansiada lluvia limpiara el aire dejándolo impecable como un cristal. Los árboles y jardines amanecieron revitalizados y el horizonte se perdía entre una tenue bruma que borraba todas las imperfecciones del paisaje.

Las copiosas lluvias de estos dos primeros días de otoño de nuevo nos permitieron escuchar el canto y el murmullo de las gotas al caer sobre un suelo seco y sediento.

Parte del Chaco (Adrián Jara, Bahía Negra, Pozo Colorado y General Bruguez), Concepción, Asunción, Luque y Pilar fueron las zonas más beneficiadas con la abundancia de lluvias que regaron el país esta semana. En Pilar cayeron 158 milímetros, reporta la Dirección de Meteorología e Hidrología.

Y aunque ya terminó la época de las grandes lluvias, el ingreso de la nueva estación presagia bonanza y buen clima.

Astronómicamente hablando, el otoño ingresó este 2012 en forma adelantada a nuestro país a las 02:14 de la madrugada del 20 de marzo teniendo en cuenta el actual horario de verano (-3 de la hora Greenwich).

De mantener nuestro país el mismo huso horario, el Otoño comenzará puntualmente para el Paraguay un 21 de marzo pero recién en el 2103. Es decir, dentro de 91 años, explica el Prof. Blas Servín, regente del Centro Astronómico del Bicentenario.

El otoño comienza con el Equinoccio, el preciso momento en que el sol en su aparente movimiento cruza el Ecuador celeste camino al hemisferio norte, donde ya es primavera.

En nuestro hemisferio los días ahora serán más cortos y las noches más largas. En el Polo Sur de un “día” que dura seis meses pasamos a una noche de seis meses.

Si en la antigüedad esta fecha era muy importante por la exaltación espiritual -y hoy sigue siéndolo para los rosacruces, masones, celtas y las religiones ancestrales-, luego de tanta sequía es una bendición para nosotros.

Fotos: Rudy Lezcar