El planteamiento del ente rural es canjear 60.269 hectáreas de tierras del Chaco por 10.300 hectáreas de Itakyry, Alto Paraná, como pago a la firma que aparece como apoderada, Tierra de Negocios SA, cuyos representantes legales son Fabio Flores y Carlos Palacios.
Sin embargo, según indicó Cárdenas, hay otras 5.000 hectáreas, en las que también habita parte de la colonia campesina de referencia, que también se deben negociar, pero con otros propietarios.
Además, de las 60.269 Ha. que pretenden entregar a la empresa Tierra de Negocios, disponen de solo 25.000 Ha., mientras que la diferencia, 35.269 Ha. aún deben regularizarlas, admitió el titular del Indert.
Informó, asimismo, que para hoy tienen prevista una reunión de la Junta Consultiva del ente, que debe analizar la permuta Chino Cue-Chaco, porque, si bien llegaron a un acuerdo con la empresa, la operación canje no está concluida.
Tierras expropiadas, pero nunca pagadas
Las tierras de Chino Cue tienen su ley de expropiación desde hace años; pero nunca llegaron a perfeccionar el traspaso a nombre del Indert, porque no le pagaron al propietario del inmueble.
La propuesta actual es que en lugar de pagarse en efectivo lo hagan con tierras chaqueñas, ubicadas en la frontera con Bolivia.
La permuta consistiría en 1 Ha. de Alto Paraná por 5,85 Ha. del Chaco debido a la diferencia de valor de ambos entre inmuebles. No obstante, según el titular del Indert, se trata de una “histórica operación”, ya que el Estado estaría logrando que le paguen US$ 400 por hectárea de tierras chaqueñas (G. 1,8 millones), cuando que anteriormente alcanzaban apenas a G. 30.000 en esa zona.
En contrapartida, respecto a las tierras altoparanaenses, la operación sería equivalente a que el Estado pague G. 11.000.555 por hectárea, cuando el valor de mercado de la zona es de US$ 15.000/Ha. (G. 71,1 millones).
Recordemos que la firma Tierra de Negocios SA es propietaria de nueve fincas en el distrito de Itakyry, Alto Paraná, con una superficie de 10.300 Ha., que están afectadas por el asentamiento Chino Cue, donde viven unas 1.300 familias desde hace 14 años.