La telefónica paraguaya invitó a un nutrido grupo de periodistas de nuestro país para conocer la experiencia 4G LTE de Bolivia, donde una de las participantes es Tigo Bolivia. Se trata de la última tecnología en servicio de internet de alta velocidad que brinda a los usuarios una experiencia absolutamente diferente en materia de navegación.
El objetivo fue mostrar cómo el gobierno de Evo Morales decidió reordenar el espectro y proceder posteriormente a la distribución y licitación de bandas para la explotación del servicio. Las tres principales operadoras se quedaron con una porción de la “torta” de las frecuencias, dos de ellas (Entel y Tigo Bolivia) ya ofrecen internet 4G LTE.
La oportunidad sirvió para que Raúl Ibáñez, gerente de Relaciones Institucionales de Tigo Paraguay lanzara la propuesta de la firma en esta materia, en lo que hace a la banda 1700-2100 megahertz: seguir el modelo boliviano. Lo que propone la firma paraguaya es que el Gobierno establezca topes de banda para garantizar una óptima distribución del espectro y todas las operadoras (Personal, Tigo, Claro y Vox) tengan una porción de frecuencia que les permita ofrecer el servicio (ver cuadros).
Para que esto sea posible, tanto Copaco (Vox) como Tigo deberán devolver una porción de las bandas que ya poseen. Una vez reordenado el espectro, el regulador (Conatel) podrá licitar las bandas que aún no poseen dueños y adjudicar las mismas a las operadoras, por supuesto, a cambio de un monto y bajo determinadas exigencias que lleven a tener internet de alta velocidad en todo el país.
El plan deja fuera a un eventual nuevo operador (hay interesados fuera del Paraguay).
Ibáñez justificó la propuesta diciendo que una nueva telefónica tardaría mucho tiempo en desplegar su infraestructura para ofertar el servicio, con lo cual la pérdida de oportunidades se tras- lada a todo el país.
Cuando se le consultó por qué el Gobierno (Conatel) retrasa la licitación de la banda 1700-2100 MHz, respondió que el Ejecutivo tiene un alto afán de transparencia, pero además pesan las consecuencias sindicales o sectoriales de una eventual determinación sobre la manera en que se hará la licitación.
Adujo también la falta de experiencia en gestión de gobierno que está relegando un sector clave en el desarrollo como el de las telecomunicaciones.
Al ser consultado cuánto dinero podría obtener el Estado con las frecuencias, dejó entrever que la expectativa es de unos US$ 30 millones por cada banda.
Caso Bolivia
Eduardo Trigo, el gerente de la Cámara de Telecomunicaciones de Bolivia (gremio que aglutina a las principales operadoras) dijo que para apurar el proceso en su país fue clave un acuerdo al que arribaron las telefónicas estatal y privadas. Por su parte, el gerente de Regulaciones de Tigo Bolivia, Giovanni Gismondi, explicó que el monto base establecido para la adjudicación de las bandas en 1700-2100 MHz fue de unos US$ 17 millones por cada una.
Experiencia paraguaya
La experiencia de la última generación de tecnología para telefonía móvil 4G LTE se tiene en el Paraguay, aunque de manera sumamente limitada. El gerente de Relaciones Institucionales de Tigo Paraguay, Raúl Ibáñez, mostró un cuadro donde se aprecia que Personal y Vox tienen una experiencia en el tema. Recordó que Tigo, en la banda 2600 adquirida con la compra de CMM, cuenta también con unos 500 clientes, y que Vox posee aproximadamente 3.500 clientes. Precisamente, Copaco (Vox) es la única que accedió directamente a una porción de la codiciada banda 1700-2100 MHz. “Tienen un Ferrari guardado en el garaje”, afirmó Ibáñez refiriéndose a la empresa del Estado.
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