La conclusión fue que existen fondos fuertes en nuestro país, tales como el aporte obrero patronal en el Instituto de Previsión Social (IPS), los cuales en gran medida van al corto plazo, a través de las licitaciones y a través de las cajas de ahorro.
Explicó que de esa manera los fondos del IPS van de vuelta al consumo, a través de las tarjetas de crédito, lo cual no es malo, pero advirtió que no es sostenible.
“Tenemos que volcar estos recursos financieros hacia el largo plazo y hacia el sector productivo”, recomendó.
Recordó que en una de las conferencias se dijo que a través de la Bolsa de Valores hay muchos mecanismos, fideicomisos, garantías. “Hay una cantidad de nuevos instrumentos bonos, diferentes tipos de bonos, con garantías, con pagaré a largo y corto plazo. Todos ellos se deberían canalizar más hacia el largo plazo”, enfatizó.
Señaló que si se recanalizan los fondos hacia la producción, sea reforestación, ganadería o agroindustrias, eso será más sostenible, generando cerca de 100.000 nuevos empleos que se irán incorporando cada año. “Las inversiones para el desarrollo agropecuario, forestal e industrial necesitan financiamiento a largo plazo y hoy estamos muy satisfechos porque se presentaron dos mecanismos posibles”, acotó.
