Ueno Bank, del Grupo Vázquez SAE, es cercano al presidente de la República, Santiago Peña, que fue socio comercial del conglomerado hasta abril de 2024, cuando se desprendió de sus acciones en Ueno Holding después de que su vinculación se revelara en la prensa y quedara desmentida su afirmación anterior de que no tenía nexos “con ningún grupo económico”. También tiene relación estrecha con el titular del Banco Central del Paraguay, Carlos Carvallo, que presidió la entidad antes de asumir el cargo público, un procedimiento muy desaconsejable conocido en la jerga administrativa como “práctica de puertas giratorias”.
Con este gobierno, Ueno Bank pasó de tener nula participación a estar en los primeros lugares de captación de fondos públicos, en particular del IPS, del cual actualmente acumula depósitos por el equivalente a 2,2 billones de guaraníes. Para allanarle el camino, el IPS hizo unas 25 modificaciones a sus propios reglamentos durante la gestión del Dr. Jorge Brítez, sustituido en abril pasado. Por ejemplo, redujo del 70% al 60% el cumplimiento del puntaje mínimo para ser elegible, rebajó la calificación mínima de riesgo, menguó los requisitos para las subastas electrónicas y eliminó la exigencia de contar con un patrimonio efectivo disponible igual o superior al total de las colocaciones.
En la sesión del 3 de junio pasado ya se había discutido en el Consejo el tema de la concentración de fondos del IPS en Ueno Bank, que algunos consejeros, como José Emilio Argaña, consideraron peligrosa. Para sortear las exigencias legales, había propuestas de considerar los límites por productos financieros, no por totales, a raíz de lo cual, por propuesta de Bettina Albertini, se pidió aclaración a la Superintendencia de Jubilaciones y Pensiones.
La respuesta se trató en la última sesión, del jueves 2 de julio, y en ella se señala que la Ley 7235/23, que crea la Superintendencia, es clara. De acuerdo con la norma, la colocación en una sola entidad financiera no puede superar el 10% del valor del portafolio total administrado por el Fondo de Jubilaciones y Pensiones ni el 20% del pasivo exigible del emisor. Estos ratios se cumplen con todas las entidades de plaza que tienen dinero del IPS, menos con Ueno Bank, según admitió el propio director, Hugo Díaz, en la sesión.
El total del portafolio del IPS al 30 de abril, último dato publicado, es de 20,1 billones de guaraníes, por lo que Ueno Bank, con 2,2 billones, no solo excede el 10%, sino que alcanza el 22%, más del doble del límite. Hugo Díaz lo justificó señalando que la mitad de los depósitos en la entidad son a la vista y que, a criterio de su dirección, ello no constituye inversión, al no generar intereses a plazo, por lo que no lo consideran para el cálculo. Al respecto, la consejera Albertini señaló que es la Superintendencia, y no la Dirección de Inversiones, la que debe discernir cuál debe ser la regla a aplicar.
Al margen de la polémica, Hugo Díaz terminó reconociendo que, aun si se excluyen los depósitos a la vista y solo se tiene en cuenta la mitad, de todos modos se sobrepasa el tope. “Coincido en que tenemos que aclarar eso porque hoy nosotros estamos excedidos según el criterio de la Superintendencia. Eso, trasladado a un cuadro simplificado de rangos, son más o menos 2,2 billones de guaraníes; pero de los 2,2 billones, 1,1 son depósitos a la vista. Es decir que prácticamente en el 50% de ese monto de 2,2 billones estamos sobrepasados”, dijo (las negritas son nuestras).
En la sesión se decidió solicitar una nueva aclaración al órgano supervisor, que se juega su credibilidad. De su postura final y la del Consejo, hoy encabezado por el Dr. Isaías Fretes, se sabrá si existe la voluntad y el coraje de precautelar los fondos jubilatorios por sobre cualquier otra consideración, y si realmente las instituciones están por encima de los conflictos de intereses.