18 de agosto de 2006 - 09:08
El déspota no merece honores
Este artículo tiene 19 años de antigüedad Un fenómeno permanentemente observado en nuestra realidad política muestra que, en ningún momento, durante estos años y en los diversos gobiernos que se sucedieron, el stronismo y los stronistas se alejaron del poder político y de las prebendas económicas vinculadas a él. Pero cuando realmente retornaron triunfantes fue con el gobierno de Luis González Macchi. Por cierto, el "marzo paraguayo" permitió el retorno masivo del neostronismo, un grupo de políticos zorros e inescrupulosos que hacía ya tiempo descubrieron que podían operar con el mismo estilo de robar y perseguir a sus adversarios que aplicaba Stroessner. Cabe destacar la actitud inteligente y correcta del presidente Duarte Frutos al negar la rendición de honores al sanguinario tirano.