El Pilcomayo no puede esperar a la burocracia estatal

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Todos los años, en la época de los deshielos en las sierras de Bolivia, grandes caudales de agua se deslizan a través del río Pilcomayo hacia territorios argentino y paraguayo. El precioso líquido es fuente de vida para todo el rico ecosistema de millones de hectáreas del Chaco paraguayo y para su producción agrícola y ganadera. Debido a la colmatación de su cauce, Argentina y Paraguay han acordado abrir canales hacia sus respectivos territorios. No obstante, por increíble que parezca, todos los años los funcionarios del Gobierno paraguayo, por ineptitud o haraganería, no planifican sus responsabilidades en tiempo oportuno y retrasan las obras para la limpieza de los cauces y canales, con lo cual se pierde irrecuperablemente gran parte de las aguas y se ocasionan graves perjuicios al país.