28 de agosto de 2004 - 09:08
La "aplanadora colorada" de nuevo está en vigencia en el Parlamento
Este artículo tiene 21 años de antigüedad El debate parlamentario, que debería ser serio, se ha convertido en un juego o, más bien, en una cuestión de número y de astucia y argucias. Así lo han revelado casos como el de la ley del impuestazo, el del diputado Miguel Corrales o el de la sanción ficta de la ley de declaración de bienes de los funcionarios. En los tiempos de Stroessner funcionaba casi invariablemente aquel mecanismo conocido como "la aplanadora colorada", un método totalmente reñido con lo que debería ser la actuación parlamentaria. En los tiempos actuales, la "aplanadora", que a veces no es exclusiva de los colorados, revive bajo nuevas argucias.