El desabastecimiento de agua se venía arrastrando desde hacía un mes. En los últimos días los 50 pacientes que requieren del servicio de hemodiálisis, tres veces por semana, lo recibían solamente una vez en dicho lapso y por periodos cortos, insuficientes para purificar por completo la sangre.
El problema se agravó porque el sistema de suministro de agua potable sufrió una falla en sus componentes eléctricos y quedó inutilizable, según las denuncias. Ante esa situación, los pacientes se manifestaron el unes último, con cierre de la avenida Eugenio A. Garay, que pasa frente al Hospital Regional de Coronel Oviedo.
Luego de que la prensa se hiciera eco de la medida de presión de los enfermos renales, el Ministerio de Salud envió a un equipo de técnicos en horas de la tarde del lunes e hicieron un arreglo provisorio del equipo, según los datos.
