Los afectados que cuentan con el apoyo del intendente local Manuel Gini (PLRA) y del diputado Carlos María López (PLRA), expresaron que en reiteradas ocasiones solicitaron al Servicio Nacional de Salud Ambiental (Senasa) y al Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Erssan) la intervención de la Junta de Saneamiento, pero ninguna de las instituciones se expidieron al respecto.
Por su parte, el presidente de la Junta de Saneamiento Jorge Jara dijo que desde hace un año comenzó una persecución política por parte del intendente local y el diputado López, con la intención de tener el control de la aguatera y poner en el lugar a gente del partido liberal.
“Ellos no quieren que se haga la asamblea, solo exigen intervención y lo hacen sin argumentos”, señaló. Admitió, sin embargo, que tuvieron problemas en la provisión de agua hasta fines de diciembre del año pasado y afirmó que todo fue solucionado con la compra de dos motobombas de 50 Hp y la puesta en funcionamiento de un nuevo pozo ubicado en el barrio San Blas 2.
Añadió que el servicio se resintió por seis meses el año pasado porque las motobombas fueron traídas del exterior.
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El intendente Gini negó las acusaciones de Jara, aunque reconoció que no quieren que se realice una asamblea, sin que primero se sanee el padrón electoral que se encuentra inflado, según dijo. Intentamos comunicarnos con el diputado López, pero no respondió nuestras llamadas a su celular.
