Las lloviznas no ayudan a juntar el agua necesaria para los reservorios caseros y tajamares, pero tienen cierto beneficio en el suelo y en la flora. En la zona se necesitan al menos 100 mm para pasar un invierno sin mucho inconveniente.
Pese a ser poca, la lluvia destruyó caminos. Numerosas calles del área urbana del Chaco Central quedaron intransitables para vehículos livianos.
En Filadelfia cada lluvia empeora el estado del asfalto en las dos principales avenidas. El pavimento tiene once años y deber ser renovado, pero desde la Municipalidad dicen no contar los recursos para el efecto.
