ASUNCIÓN (EFE y Redacción de ABC Color). Originarios del sur de la región del Chaco, en el oeste de Paraguay, los maká se trasladaron hacia 1942 hasta un predio ubicado en la zona conocida como colonia José Falcón, departamento de Presidente Hayes, guiados por el militar y antropólogo ruso Juan Belaieff, considerado benefactor de este pueblo. Las gestiones de Belaieff consiguieron que el Estado cediera a los maká un total de 335 hectáreas de estos terrenos a través de un decreto.
Sin embargo, en el año 2009 el Indert entregó a los indígenas un título de propiedad sobre 104 hectáreas del total de sus tierras, informó el ente estatal en un comunicado.
El ente impulsará ahora la mensura judicial de los terrenos que faltan en la escritura de propiedad para ubicar los linderos de la tierra que corresponde a los maká, según el decreto de 1944, y determinar el origen de los inmuebles que puedan estar dentro de la fracción entregada por el Estado, lo cual significa que se les restituirán los faltantes.
A propósito, el martes último el Indert informó por medio de su departamento de prensa que “lleva adelante todos los pasos técnicos y jurídicos, a nivel interno y en coordinación con otras instituciones, especialmente el Instituto Nacional del Indígena (Indi), para reivindicar las tierras de la parcialidad Maká ubicadas en la zona conocida como colonia José Falcón, departamento de Presidente Hayes, de 335 hectáreas, y la isla San Blas ubicada en el río Paraguay, frente a Remansito”.
Por su parte, el cacique del pueblo maká Andrés Chemei afirma que el Indert es responsable de no entregar el título de propiedad, a lo cual la institución estatal responde que siempre tiene predisposición para llevar a buen puerto la problemática de las tierras de los maká.
Isla
Además, el Indert anunció que concedió a los maká el usufructo gratuito de la isla Laefiyuket, nombre que en el idioma de los indígenas significa “la belleza del sauce”, ubicada frente a Chaco’i, cerca de Asunción y sobre el río Paraguay.
Los maká emplean esta isla inundable para sus actividades de pesca, y el Indert considera que la cesión gratuita del uso de estos terrenos constituye “una alternativa para salir de la pobreza” para los nativos.
La artesanía tradicional es otra de las principales actividades económicas de los maká, que emplea mayoritariamente a las mujeres, muchas de las cuales viajan todos los días desde su comunidad, a unos 30 kilómetros de Asunción, para vender sus productos en calles y plazas de la capital.
La población indígena paraguaya asciende a 116.000 personas, aproximadamente el 1,7% del total, y engloba a cerca de veinte etnias diferentes agrupadas en cinco familias lingüísticas.
