La fiscala de Eusebio Ayala Sofía Jiménez Rolón fue designada en agosto de 2011 por el entonces fiscal general del Estado, Rubén Candia Amarilla, para investigar los daños en los retablos de las iglesias de Caraguatay y Piribebuy, a raíz de una inadecuada restauración realizada por el Arq. Luis Pereira Javaloyes. El expediente abierto se basa en la demanda de Ramón Esteche.
El denunciante, Ramón Esteche, en su carácter de ciudadano, puso a conocimiento del entonces fiscal general del Estado, Candia Amarilla, publicaciones del diario ABC Color del 22, 23, 24 y 25 de julio de 2011 y las del 1 y 3 de agosto de 2011.
“Como usted podrá notar, en tales artículos se pueden leer sendas denuncias de acciones que podrían constituir hechos punibles en contra del patrimonio nacional, cultural, histórico y religioso de nuestra República, subsumidas en el artículo 158 del Código Penal Paraguayo ‘Daño a cosas de interés común’ y otros hechos punibles contra el Patrimonio, Capítulo III del Código Penal Paraguayo”, señala.
La fiscala Sofía Jiménez alegó que no realizó diligencia alguna considerando las festividades de Ñandejára Guasu (en enero), San Blas (en febrero) y la Semana Santa (abril) “para no molestar a la Iglesia”.
Agregó que realizó pedidos de informes a la Municipalidad de Piribebuy y a la diócesis de Cordillera. Indicó que el intendente Cayo González (ANR) respondió el pedido sin cumplir con el requerimiento solicitado.
El jefe comunal manifestó que los trabajos se realizaron en el período del exintendente Meneleo Rivas (PLRA) y que la mayoría de los documentos de ese mandato ya no obran en la institución. Sostuvo que el daño que sufrió el retablo, con la restauración, es enorme e irreparable.
Daños irreversibles
Muchos especialistas en patrimonio cultural, como Antonio Buses y Paloma Renard, expertos del Instituto de Patrimonio Histórico Español, calificaron como un “crimen” que tuvo “consecuencias irreversibles” el trabajo de Pereira Javaloyes.
El padre Miguel Ángel Cabello, párroco del santuario nacional de Ñandejára Guasu, confirmó que la tarea de restauración que hace 11 años comenzó Luis Pereira Javaloyes nunca concluyó.
El religioso expresó que se destruyó casi en su totalidad el retablo mayor del santuario nacional y que “muchas cosas” de lo que hicieron los restauradores paraguayos produjeron daños irrecuperables.
Demandado por defender reliquias
El periodista de nuestro diario, Luis Verón, alarmado por lo que vio y previa consulta con expertos en la materia, redactó un artículo periodístico con el propósito de denunciar y lograr detener la destrucción en las iglesias de Piribebuy y Caraguatay. El material fue publicado en la revista dominical bajo el título “¡¡¡Qué barbaridad!!! Consumatum est”.
El Arq. Luis Fernando Pereira Javaloyes entabló una demanda, reclamando la cárcel por difamación, calumnia e injuria y un resarcimiento económico de G. 500 millones a Verón.
En 2009, Javaloyes arremetió nuevamente, esta vez ante el fuero civil, pidiendo un resarcimiento de unos G. 1.400 millones y el embargo de los bienes del periodista hasta cubrir la suma requerida.
El Juzgado en lo Civil de San Lorenzo trabó en el 2011 un embargo preventivo de G. 550 millones. A eso se suma la regulación de honorarios de los abogados querellantes, Álvaro Arias y José Enrique García, procurador general de la República.
