Los trabajos están en la etapa final, según responsables de la Comunidad y Desarrollo Sustentable (Codes), organismo no gubernamental encargada de dirigir el proyecto.
En la comunidad de Machete Vaina, donde viven indígenas de la etnia Angaite, se están construyendo 45 viviendas y otras 13 casas en la población de Castilla, para la etnia Maskoy.
El responsable de la ONG Codes, Alfonzo Olmedo, dijo que el costo aproximado de cada vivienda orilla los G. 49 millones.
Las viviendas cuentan con dos dormitorios, una cocina con fogón, piso de ladrillo, un estar, instalaciones eléctricas y colocación de canaletas conectadas al tanque de agua para la recolección del vital líquido durante los días de lluvias.
Cada casa dispone de baños de letrina y bañadera, las chapas son de zinc, con estructuras de perfiles de hierros y cielo raso de estructura plástica. El pergolado de las viviendas cuenta con paramento de material de karanda’y, describió.
Según Alfonzo Olmedo, Fonavis es un programa de la Senavitat dirigido a los pueblos originarios y consiste en subsidios habitacionales, dependiendo del nivel de ingreso económico de las personas a ser beneficiadas.
En el caso de los indígenas, el subsidio es del 95%, y atendiendo que son personas que no disponen de un salario fijo, lo restante de 5% lo están cubriendo con algunos trabajos en la construcción.
En ambas comunidades indígenas beneficiadas con este proyecto se tiene una población de aproximadamente 700 habitantes.
Muy por el contrario a lo que sucede con los indígenas de Casado, las autoridades de Senavitat hasta hoy no pudieron explicar qué pasó con la construcción de unas 50 viviendas para indígenas de la etnia Chamacoco de los distritos de Olimpo y Bahía Negra.
